La subsecretaria de Educación Media Superior, Tania Rodríguez Mora, presentó ante la Comisión de Juventud de la Cámara de Diputados los avances del anteproyecto de la Ley General de Educación Media Superior. La funcionaria afirmó que el centro de la nueva norma deben ser las juventudes, las escuelas y el proceso educativo.
El diputado Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, presidente de la Comisión, señaló que esta legislación representa una oportunidad para transformar el presente y futuro de millones de jóvenes. Destacó que este nivel educativo ha permanecido en la sombra entre la educación básica y la superior, con marcos legales poco claros y condiciones desiguales de acceso.
Gutiérrez Mancilla advirtió que legislar sin transformar las estructuras de fondo mantendrá la desigualdad y el rezago. Insistió en que se debe evitar una ley decorativa, sin respaldo presupuestal o político, y pidió que se respete la diversidad de más de 30 subsistemas educativos existentes. Subrayó que no puede imponerse una receta única desde el centro del país.
Rodríguez Mora afirmó que la propuesta no se limita a la organización académica, sino que aspira a ser un pacto nacional para acompañar a adolescentes en su trayectoria escolar. Recalcó que los principales problemas son el abandono y la reprobación. En ese contexto, mencionó que el programa de becas Benito Juárez ha sido clave para reducir la deserción.
Sostuvo que todos los estudiantes deben contar con herramientas para integrarse al mundo laboral si así lo deciden, y que el proyecto contempla una formación profesional articulada con las necesidades regionales. Añadió que se están fortaleciendo planes de estudio, cobertura y el programa La Escuela es Nuestra.
Legisladoras de Morena, como Aremy Velazco Bautista y María Teresa Ealy Díaz, apoyaron el enfoque transversal del anteproyecto. Plantearon incluir contenidos tecnológicos y agropecuarios, y remarcaron la necesidad de garantizar igualdad de género, formación en derechos humanos y atención a juventudes rurales e indígenas.
Alma Delia Navarrete Rivera reconoció que hay apertura desde el Ejecutivo para mejorar el sistema. Solicitó claridad sobre la integración de los múltiples subsistemas y el personal docente.
Arturo Ávila Anaya, en representación de Ricardo Monreal Ávila, destacó que la consulta nacional a juventudes será un ejercicio inédito y celebró el vínculo profesional que propone la ley con los estudiantes.
Desde el PVEM, Azucena Huerta Romero pidió que la ley contemple esquemas de salud mental y adicciones, con capacitación para docentes en detección temprana y canalización adecuada.
Representantes de institutos de juventud en Chiapas, Estado de México y Guanajuato coincidieron en la necesidad de una norma que incluya a quienes abandonan las aulas, refuerce infraestructura y atienda temas como violencia, embarazo adolescente y consumo de sustancias.
La subsecretaria concluyó que el país enfrenta el desafío de construir un marco legal para el bachillerato, donde las juventudes sean eje de la política pública y no sólo un número en la matrícula.
