El Senado votó en contra de dos resoluciones que habrían bloqueado ventas de 675 millones de dólares en bombas y el envío de 20 000 fusiles a Israel. Aunque ambas fueron rechazadas, un número sin precedentes de senadores demócratas respaldó estas medidas en medio del agravamiento de la crisis humanitaria en Gaza.
El Senado de Estados Unidos rechazó ayer dos resoluciones impulsadas por el senador independiente Bernie Sanders para bloquear la venta de bombas y fusiles a Israel. Las propuestas fueron derrotadas por amplios márgenes —de 70 a 27 y de 73 a 24— pero contaron con el apoyo de 27 y 24 senadores demócratas, respectivamente, marcando un cambio significativo respecto a votaciones anteriores.
Las resoluciones pretendían detener el envío de 675 millones de dólares en armamento pesado, incluidos miles de fusiles de asalto automático. Una porción mayoritaria del Congreso, principalmente senadores republicanos, votó en contra, mientras que unos 20 demócratas se sumaron a la oposición en una muestra de creciente crítica interna.
Durante los discursos en el pleno, legisladores como Patty Murray y Dick Durbin expresaron su indignación por la situación en Gaza, denunciando que la población sufre una crisis humanitaria severa —incluida una hambruna inminente— y responsabilizaron al gobierno israelí por la escalada del conflicto.
Aunque los demócratas que se abstuvieron de votar a favor —entre ellos el líder de bancada Chuck Schumer— coincidieron en demandar mayor ayuda urgente para Gaza, finalmente rechazaron las mociones por considerar que el respaldo militar a Israel no debería condicionarse según quién esté en el poder.
Las organizaciones humanitarias y varios gobiernos aliados acentuaron su presión sobre Washington, pues se estima que más de 60 000 personas han muerto en la Franja de Gaza —una parte considerable niños— como consecuencia del conflicto. La votación refleja una tensión creciente entre la política exterior tradicional pro‑Israel y la urgencia de atender una crisis humanitaria profunda.
