El expresidente brasileño Jair Bolsonaro mide este domingo su fuerza con movilizaciones en las principales ciudades del país, pocos días antes de que la justicia decida si es culpable por golpismo.
La corte suprema dará la semana próxima su veredicto en el jucio a Bolsonaro por un presunto intento de golpe de Estado en 2022, que puede enfrentarlo a más de 40 años de cárcel.
En prisión domiciliaria preventiva desde agosto, el líder de extrema derecha será el protagonista ausente de actos a favor de una amnistía legislativa a cientos de sus simpatizantes condenados por el asalto a los poderes públicos en Brasilia del 8 de enero de 2023.
Según la fiscalía, Bolsonaro (2019-2022) promovió esos hechos como un último intento de aferrarse al poder tras perder las elecciones contra Luiz Inácio Lula da Silva.
El bolsonarismo aspira a votar la amnistía en el Congreso y que también alcance a su líder si resulta condenado.
Bajo el lema «Reacciona Brasil», la movilización arranca por la mañana en Rio de Janeiro, aunque su palco principal abrirá por la tarde en Sao Paulo.
Allí estarán presentes el patrocinador de los actos, el pastor evangélico ultraconservador Silas Malafaia, y varios presidenciables de la derecha.
Bolsonaro se encuentra inhabilitado electoralmente hasta 2030 por haber cuestionado sin pruebas el sistema de votación brasileño.
En el escenario de la tradicional avenida Paulista aparecerá, entre otros, el gobernador paulista Tarcísio de Freitas, posible sucesor de Bolsonaro y promotor clave de la amnistía.
El exmandatario se declara inocente y dice ser un perseguido.
