La solicitud de Luis Donaldo Colosio Riojas para que se conceda el indulto a Mario Aburto Martínez reavivó la discusión pública sobre el legado del magnicidio de 1994.
Dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum, el planteamiento busca cerrar un capítulo que, según el hijo del excandidato presidencial, ha sido utilizado políticamente durante años.
Colosio Riojas argumentó que el perdón institucional permitiría avanzar hacia una etapa de sanación tanto para su familia como para el país, al tiempo que insistió en la necesidad de concentrar la agenda pública en los retos actuales de México.
El posicionamiento abre un nuevo ángulo en torno a uno de los casos más sensibles de la historia contemporánea, al colocar en el centro el debate entre justicia, memoria y reconciliación.
