El Partido Revolucionario Institucional (PRI) atraviesa una fuerte crisis de afiliación, según cifras preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE) dadas a conocer este lunes 23 de marzo de 2026. Al corte más reciente, el partido cuenta con 844 mil 255 militantes, cifra que contrasta con los 1 millón 411 mil 889 afiliados registrados en agosto de 2023, lo que representa una caída de más de 567 mil miembros en menos de tres años, casi el 40% de su padrón.
El fenómeno ha sido calificado por medios y analistas como una “caída libre” del PRI, evidenciando un desgaste estructural, pérdida de base territorial y disminución de atractivo frente al crecimiento de otros partidos. En contraste, Morena reporta más de 12 millones de militantes, mientras que el PAN mantiene alrededor de 365 mil afiliados, apenas por encima del mínimo legal para conservar su registro.
Desde el PRI, algunos dirigentes atribuyen la caída a presiones gubernamentales o lo que llaman una “cacería de brujas”, aunque expertos destacan que se trata de un proceso de desgaste acumulado, acentuado por la pérdida de competitividad frente a partidos emergentes y la incapacidad de renovar su oferta política.
El retroceso del PRI se perfila como un desafío crítico de cara a las elecciones de 2027, donde tendrá que reconstruir estructuras locales y recuperar militancia para mantener relevancia nacional.
