Las protestas encabezadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han paralizado parcialmente el sistema educativo en varias entidades del país, afectando a millones de estudiantes y generando preocupación entre autoridades educativas, padres de familia y comunidades enteras. Las acciones, que van desde tomas de edificios públicos hasta bloqueos y paros escolares, han escalado en intensidad en las últimas semanas.
Oaxaca: paralización casi total
En Oaxaca, el bastión histórico de la CNTE, el impacto ha sido el más severo: el 95% de las escuelas se han quedado sin clases debido al paro indefinido y a las constantes movilizaciones magisteriales. Las regiones más afectadas son la Mixteca, el Istmo de Tehuantepec y la Sierra Sur, donde las actividades escolares están prácticamente suspendidas desde hace más de una semana. Padres de familia han comenzado a exigir a las autoridades estatales y federales que se garantice el derecho a la educación de sus hijos.
Michoacán: toma de presidencias municipales
En Michoacán, maestros disidentes han tomado 34 presidencias municipales como medida de presión, lo que ha generado caos administrativo en varios municipios. Las protestas se centran principalmente en la exigencia de abrogar la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, así como en demandas laborales no resueltas. Aunque las clases no se han suspendido en su totalidad, se reportan afectaciones intermitentes en las regiones purépecha y de Tierra Caliente.
Ciudad de México: más de 300 escuelas sin clases
En la capital del país, la CNTE convocó a un paro que afectó a más de 300 escuelas de educación básica, principalmente en las alcaldías Iztapalapa, Tláhuac, Xochimilco y Gustavo A. Madero. Cerca de millón y medio de alumnos se han visto afectados por la suspensión de clases, mientras que las movilizaciones también han incluido bloqueos en estaciones estratégicas del Metro, provocando retrasos y caos en la movilidad urbana.

Chiapas: afectación parcial
En Chiapas, el panorama es menos grave pero igualmente preocupante. El 15% de las escuelas ha suspendido actividades debido al paro magisterial, con mayor incidencia en las zonas rurales del estado. Aunque la mayoría de los planteles continúa en operación, se anticipa que las protestas podrían escalar si no se atienden las demandas sindicales.
Crisis educativa y falta de acuerdos
Las protestas han detonado un amplio debate nacional sobre el impacto de los paros docentes en la educación pública. Mientras tanto, el gobierno federal ha reiterado su disposición al diálogo, pero ha cuestionado la radicalización del movimiento magisterial. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el aumento salarial recientemente otorgado a los maestros representa un esfuerzo financiero sin precedentes, cercano a los 37 mil millones de pesos, e hizo un llamado a la CNTE a no afectar a la ciudadanía ni a mezclar sus demandas con temas electorales.
En medio de este clima de tensión, la educación de millones de niñas y niños mexicanos, especialmente en las zonas más vulnerables del país, continúa en vilo.
