El Partido Acción Nacional (PAN) en Puebla atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente, derivado de la derrota electoral de junio pasado y del desastre financiero heredado de la gestión de Augusta Díaz de Rivera Hernández (2021-2024).
El Instituto Electoral del Estado (IEE) confirmó que el PAN es el partido más multado en Puebla, con sanciones por 6 millones 229 mil 417 pesos, monto que supera su capacidad financiera. Para 2025, el partido no podrá cubrir el total y arrastrará un saldo pendiente de 1 millón 295 mil pesos, que será descontado de sus prerrogativas en 2026.
El representante del partido ante el IEE, Irving Vargas, responsabilizó directamente a la dirigencia saliente de Díaz de Rivera y Marcos Castro Márquez, señalando un “impacto importante” en las finanzas. El nuevo comité encabezado por Mario Riestra Piña deberá absorber los costos de esta herencia mientras enfrenta la crisis política y organizativa del blanquiazul.
Las multas forman parte de un paquete de 30 millones 836 mil 348 pesos aplicados a nueve partidos políticos, retenidos para destinarse a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del estado. La debacle económica se suma a un expediente de irregularidades detectado por la Unidad Técnica de Fiscalización del INE, que documentó un presunto desfalco de 58.4 millones de pesos en 2023, incluyendo facturas no reportadas, gastos sin comprobar y uso discrecional de cuotas de militantes.
A esto se añade la derrota electoral más severa en 25 años: el PAN perdió la gubernatura, no ganó diputaciones locales por mayoría relativa y solo obtuvo siete plurinominales. El entonces candidato a gobernador, Eduardo Rivera Pérez, logró 686 mil votos, mientras que sus aspirantes a diputaciones locales sumaron 546 mil sufragios.
La inconformidad interna se agravó al revelarse que Díaz de Rivera y su equipo aumentaron sus salarios en 10% durante el primer semestre de 2024, pasando el sueldo de la dirigente de 103 mil 800 a 114 mil 180 pesos mensuales. Paralelamente, el padrón panista en Puebla cayó 54% durante la renovación de la dirigencia.
Hoy, con finanzas en números rojos, sin estructura electoral sólida y arrastrando derrotas históricas, el PAN poblano intenta recomponerse bajo la sombra de una gestión que marcó uno de los episodios más oscuros en la vida del partido.
