A las cinco de la madrugada, cuando el frío cala hasta los huesos en El Oro, Estado de México, el silencio debería ser absoluto, pero no. En la colonia Francisco I. Madero, el murmullo de ventiladores industriales rompe la madrugada. Se trata de un zumbido persistente, metálico, que recuerda más a una fábrica clandestina que a una vieja subestación eléctrica.
Ahí, en las instalaciones conocidas como «El Atorón», extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro descubrieron lo que sería otra granja de criptomonedas, similar a las que operaban en Nuevo Necaxa, Puebla, bajo el resguardo —o complicidad— del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).
Un video difundido en redes sociales da testimonio: «Es un ruido similar a lo que se escuchaba en Necaxa. Aquí es una cosa similar», dice el extrabajador mientras graba en plena madrugada, acompañado solo del eco de los ventiladores.
“Carajo, esto es molesto para los ciudadanos de aquí de este rumbo, oigan nada más el ruido”, reclama mientras el sonido se cuela en la grabación.
La escena mostró instalaciones semidesiertas y sólo se requirió del escándalo mediático para que vecinos aprovecharan la oportunidad para alzar la voz de alerta, cansados del ruido que nunca cesa.
No es la primera vez que el SME es señalado por estas prácticas. Mario Benítez, dirigente del Frente Amplio de Unidad “Jorge Tapia Sandoval” AC, una organización disidente del SME, denunció que la dirigencia sindical, encabezada por Martín Esparza, habría replicado las operaciones de «huachicoleo eléctrico» en varios predios más, contemplando al menos Puebla, Estado de México e Hidalgo.
Desde que las instalaciones de Luz y Fuerza fueron entregadas al SME durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, muchos de estos espacios —que debieron ser para proyectos cooperativos— se han transformado, poco a poco, en fortalezas silenciosas donde, bajo la sombra del anonimato, podrían estar minándose fortunas electrónicas.
En instalaciones del SME ubicadas en la localidad El Oro, Estado de México, ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro descubrieron lo que sería otra granja de criptomonedas como las que operaban en Nuevo Necaxa. pic.twitter.com/e6ZJwDD4os
— Rodrigo Hernández López (@lopezperiodista) April 26, 2025
Como Desde La Silla adelantó, Ramón Pacheco y Mario Benítez, líderes de esta corriente disidente, formalizaron una queja ante el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN), exigiendo la recuperación de al menos 28 predios otorgados en comodato al SME tras la extinción de Luz y Fuerza del Centro.
Argumentan que estos espacios, originalmente destinados a la reinserción laboral, fueron explotados con fines comerciales, violando la Ley Federal del Trabajo y la Ley de Bienes Nacionales.
La gravedad de las acusaciones no se limita a la minería de criptomonedas —actividad que requiere enormes cantidades de energía—, sino que se extiende a otros usos ilegales: fábricas de plásticos, pensiones de tráileres y bodegas privadas operaban en terrenos que deberían servir para actividades sindicales, no lucrativas. El caso más reciente fue el incendio de una fábrica en un predio otorgado al SME en la carretera Lechería-Texcoco.
A pesar de los operativos donde autoridades federales como la Guardia Nacional detectaron y cortaron el suministro de energía en Necaxa, no se han registrado detenciones ni sanciones visibles.
La disidencia insistió en que se trata de un esquema de saqueo tolerado durante años, y exigió que los responsables, incluido el actual dirigente Martín Esparza, sean investigados y, de ser el caso, sancionados conforme a la ley.
El Frente Amplio de Unidad advirtió que no permitirá que la denuncia quede en un mero escándalo mediático y ya trabajan en reunir más evidencia, fotografías y testimonios para demostrar que el huachicoleo eléctrico y la explotación comercial de bienes nacionales son prácticas sistemáticas dentro del SME.

Las granjas de criptomonedas presuntamente operadas con complicidad de líderes del SME se localizan en distintos sitios. El primero es en Nuevo Necaxa, Puebla, donde la Marina, la Guardia Nacional y la CFE detectaron un robo masivo de energía.
No obstante, la Secretaría de Seguridad Pública estatal (SSP) reveló que hay un sitio más en esa misma localidad, así como en otro municipio poblano del cual no se ha revelado su nombre para no entorpecer las investigaciones.
El Frente Amplio de Unidad asegura que también hay reportes de granjas en Alameda y en San Simonito, ambas ubicadas en el Estado de México, y en Juandhó, una localidad del municipio de Tetepango, en Hidalgo, todas estas vinculadas al SME que dirige Martín Esparza.
