La ONU acaba de dictar una resolución que inicia el proceso para redactar una convención de los derechos de las personas mayores, que obligará a cambiar las leyes a los estados que la ratifiquen para garantizar esos derechos y combatir el edadismo y otras discriminaciones.
Las entidades sociales de apoyo a las personas mayores consideran «histórica» la decisión de Naciones Unidas de avanzar hacia un tratado internacional que ayudará a enfrentar legalmente las discriminaciones por razón de edad, asegurando su acceso a la justicia y a la reparación.
Para la experta en envejecimiento Vânia de la Fuente-Núñez, la convención permitirá asegurar que todos los derechos «no tengan caducidad, es decir, que se sigan manteniendo y protegiendo en la vejez».
«Por ejemplo, el derecho a la salud, sabemos que hay un acceso limitado a servicios médicos, medicamentos o tratamientos como se vio durante la covid; el derecho a una vida libre de cualquier forma de violencia, el derecho a entornos accesibles, al trabajo, a la cultura o a la vivienda, que a veces no se quiere alquilar a una persona mayor».
Reforzaría también la protección en relación con la violencia física, psicológica, económica o el abandono que sufren muchos mayores, incluso por parte de familiares, añade.
«Dará mayor atención al derecho a la participación social y la política porque seguimos viviendo en sociedades donde se excluye a personas mayores de procesos de toma de decisiones».
Para Amnistía Internacional, la decisión de la ONU de redactar una convención es «un gran paso adelante» porque los tratados internacionales de derechos humanos existentes no prohíben explícitamente la discriminación por razón de edad, ni destacan específicamente las obligaciones de los Estados hacia las personas mayores.
