Con 25 votos a favor y 10 en contra, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó el nombramiento de Claudia Pavlovich Arellano como embajadora de México en Panamá. El proceso, sin embargo, estuvo lejos de ser un mero trámite diplomático: se convirtió en el escenario de una confrontación política con alusiones directas al caso de la guardería ABC, acusaciones de corrupción y señalamientos sobre trueques políticos entre Morena y antiguos adversarios.
Desde la tribuna, la senadora del Partido Acción Nacional (PAN), Lilly Téllez, desató la polémica al acusar a Pavlovich de haber protegido a los propietarios de la guardería ABC tras el incendio que cobró la vida de 49 niñas y niños en 2009. Téllez dirigió sus críticas directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien acusó de incongruente y de traicionar a las víctimas: “Presidente Sheinbaum, es usted una hipócrita. Premia a quien defendió a los dueños de la guardería ABC. Es un agravio para las familias afectadas”.
Téllez también lanzó advertencias al gobierno panameño al calificar a la exmandataria sonorense como “una fichita que adora el dinero sucio”, lo cual detonó una reacción inmediata por parte de legisladoras afines al oficialismo. Lilia Aguilar Gil, diputada del Partido del Trabajo (PT), pidió una moción de ilustración y aseguró que Lilly Téllez tiene un parentesco directo con una mujer detenida por su presunta relación con la tragedia, exhibiendo documentos que sostendrían dicha afirmación.
La discusión escaló cuando el diputado priista Humberto Ambriz Delgadillo se sumó a la crítica. Aunque pertenece al mismo partido que Pavlovich, Ambriz condenó el nombramiento al calificarlo como “una recompensa por entregar Sonora a Morena”. Afirmó que la exgobernadora no cumple con méritos académicos ni trayectoria diplomática, y calificó la decisión como “una lógica de trueque político”.
Según Ambriz, la Cancillería mexicana ha sido degradada a una “agencia de colocaciones” para premiar a exgobernadores derrotados o desactivados. “Claudia Pavlovich no representa a México. Representa a la traición”, sentenció desde el pleno.
El contraste fue evidente cuando, sin mayor discusión, la Comisión Permanente ratificó por unanimidad a Javier Díaz de León como embajador en Turquía. En ese caso, legisladores de todas las bancadas reconocieron su perfil profesional, su experiencia diplomática y su idoneidad para el cargo.
La figura de Pavlovich vuelve así a la escena pública, ahora en representación del gobierno mexicano ante un país que, como Panamá, ha sido estratégico en relaciones comerciales y cooperación regional. No obstante, el nombramiento deja un sabor amargo entre víctimas del caso ABC, críticos del oficialismo y sectores del PRI que ven con recelo la cercanía de algunos de sus cuadros con Morena.
