Arropada por todos los gobernadores de Morena en el país, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo condenó el “cobarde, vil homicidio a Carlos Manzo Rodríguez, alcalde de Uruapan” y advirtió que, a diferencia de lo que propone la derecha, no habrá un retroceso hacia la guerra contra el narcotráfico, sino que se aplicará toda la fuerza del Estado para que el asesinato no quede impune.
Pero advirtió que existen concesionarios, comentócratas y políticos de la oposición que piden un regreso a las “tentaciones autoritarias” de un modelo impuesto por el panista Felipe Calderón Hinojosa que demostró su rotundo fracaso.
“Hay quien pide —como ocurrió con la guerra contra el narco— la militarización y la guerra. Eso no funcionó; es más, fue lo que llevó a la situación de violencia en Michoacán. La guerra contra el narco, eso no funcionó; al contrario, fue lo que generó esta violencia que apenas estamos disminuyendo, fueron seis años de Calderón, seis años de Peña, y apenas cambió la estrategia”, puntualizó.
Nosotros, advirtió, siempre lo hemos dicho, la solución se encuentra en “la atención a las causas y la cero impunidad, la inteligencia, la investigación y la judicialización”.
“¿Qué propone la derecha?”, inquirió la presidenta durante La Mañanera del Pueblo. “¿La guerra contra el narco?, ¿que regrese García Luna? ¿Qué proponen? ¿La intervención? Eso no lleva a ningún lado. Vamos a reforzar, sí, Michoacán y otros estados de la República, pero fortaleciendo la presencia, la inteligencia, la cero impunidad y la atención a las causas”.
Y luego atizó contra la ultraderecha: “No podemos dejar de mencionar esta andanada de la derecha, de algunos comentócratas y conductores, o dueños, o concesionarios más bien; en ningún momento escuché una condolencia a la familia, pero eso sí: como buitres”.
“No habrá impunidad. Vamos a seguir todas las investigaciones hasta poder dar con los responsables, no solamente materiales, sino quien ordenó esta ejecución”, fue el primer mensaje que dio la mandataria al confirmar que ordenó personalmente otorgar protección de seguridad a los familiares de Manzo, así como reforzar la vigilancia en la región y atender de manera prioritaria las solicitudes de seguridad en el estado.
La presidenta de México dejó claro que, independientemente del partido político, se atenderá la seguridad en todos los estados y en coordinación como se ha venido haciendo desde el primer día de gobierno.
Conago reafirma frente contra la delincuencia
Destacó el respaldo de los integrantes de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) quienes durante las primeras horas de este domingo expresaron su enérgica condena por el «cobarde homicidio» del alcalde de Uruapan, a través de un comunicado.
Los gobernadores de los 32 estados hicieron un llamado a mantenerse unidos frente a la delincuencia y expresaron su respaldo a la presidenta Sheinbaum Pardo y al gobernador de la entidad, Alfredo Ramírez Bedolla.
Destacaron que la unión y la coordinación entre los tres órdenes de gobierno son esenciales para enfrentar con firmeza y eficacia a la delincuencia organizada, tal como lo expresó en vida el propio alcalde Carlos Manzo.
Por ello demandaron a las autoridades competentes desarrollar las investigaciones para identificar y sancionar con el “castigo pleno y expedito” a los responsables por el asesinato, así como justicia para su familia y garantizar protección a la ciudadanía de Uruapan.
Incluso, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta anunció que no se escatimarán recursos para proteger a los funcionarios y cuerpos policiacos encargados de combatir a la delincuencia organizada, tras los recientes hechos de violencia en el municipio poblano de Huixcolotla y el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán.
Ayuda sí, intervención no
La muerte del edil de Uruapan generó múltiples reacciones. Una de las más destacadas fue la de Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos y exembajador de ese país en México, quien a través de sus redes sociales ofreció “profundizar la cooperación en materia de seguridad con México para erradicar el crimen organizado a ambos lados de la frontera”.
Ante ello, la presidenta de México respondió tajante: “Aceptamos la ayuda en información e inteligencia, pero la intervención, no”, reiterando el mensaje que también expresó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Explicó que su gobierno apostará por fortalecer la inteligencia, la investigación y, sobre todo, la judicialización de los casos, al considerar que “la única manera de alcanzar la paz y la seguridad es construyendo un verdadero sistema de justicia con cero impunidad”.
“Ayer dije: toda la fuerza del Estado. La fuerza del Estado es la justicia”, enfatizó.
Oposición se cuelga del homicidio para atacar
Como era de esperarse, la oposición no tardó en lanzar críticas contra el gobierno federal. El primero fue el presidente nacional del PRI, Alejandro Alito Moreno, quien publicó un cartel en redes sociales en el que acusa a Morena de ser responsable del asesinato, afirmando que “ser opositor es una razón para ser asesinado”.
En México ya no se castiga al crimen.
Se castiga al que lo enfrenta. pic.twitter.com/dBmNenLWcC— PRI (@PRI_Nacional) November 3, 2025
En la misma línea, la panista Lilly Téllez, representante del ala más radical del PAN, señaló directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum como “culpable” del suceso.
Asimismo, la organización Somos México, que busca convertirse en partido político nacional, se sumó a las críticas al señalar la “inacción” del gobierno de Morena ante la violencia en Michoacán.
Sheinbaum Pardo lamentó que la oposición utilice este homicidio como herramienta política para demeritar los avances en materia de seguridad logrados tanto por su administración como por la anterior.
“Lejos de mostrar empatía ante el lamentable homicidio, han usado las redes sociales para desprestigiar al gobierno actual y volver a llamarlo narcogobierno”, expresó.
Y recordó: “¿Qué propusieron ellos para Michoacán? Porque parece que ya se olvidó. Diciembre de 2006 fue cuando Calderón decretó la guerra contra el narco, precisamente en Michoacán. ¿Y cómo dejó Calderón a Michoacán en 2012? ¿Y Peña en 2018?”, cuestionó.
La mandataria reconoció que aún hay trabajo por hacer en el estado, pero insistió en que la violencia actual es consecuencia directa del sexenio panista de Felipe Calderón, quien declaró la guerra al narcotráfico entre 2006 y 2012.
¿Quiénes son los asesinos
El mismo día del asesinato, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmó la detención de dos presuntos agresores y el abatimiento de un tercero.
Carlos Torres Piña, fiscal de Michoacán, informó que el presunto asesino del alcalde Carlos Manzo tenía entre 17 y 19 años, dio positivo a consumo de drogas y no portaba identificación, aunque presentaba tatuajes en distintas partes del cuerpo, según los peritajes.
En el lugar del ataque fue localizada una pistola calibre 9 mm, relacionada con otros dos homicidios dolosos.
Las autoridades han identificado que en esa región operan los cárteles Jalisco Nueva Generación, Los Caballeros Templarios, Los Viagras, Pueblos Unidos y Los Blancos de Troya.
Al ser consultado, Omar García Harfuch aclaró que no existen indicios que vinculen a los escoltas del alcalde con el crimen organizado. Precisó que fue uno de ellos quien respondió al ataque y abatió al agresor, lo que permitió controlar la situación y facilitar las investigaciones iniciales.
“No hay ningún indicio que relacione a los escoltas con la delincuencia organizada. Fue uno de ellos quien respondió al ataque y abatió al agresor”, afirmó.
El funcionario agregó que las autoridades ya cuentan con videos del C5 y de negocios cercanos, los cuales serán analizados para reconstruir la ruta del atacante y determinar si actuó con cómplices.
El asesino del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, fue identificado como Osvaldo Gutiérrez Vázquez, alias «El Cuate».
De acuerdo con fuentes federales de seguridad, el sujeto era familiar de un hombre apodado «El Prángana», operador de los hermanos Álvarez Ayala, grupo criminal ligado al CJNG.
Estrategia a desarrollarse
Pese al clima de violencia que enfrenta Michoacán como consecuencia de administraciones pasadas, la presidenta aseguró que la estrategia federal se centrará en inteligencia, investigación, detenciones en el marco de la ley y presencia permanente del Estado.
Como ejemplo, destacó el caso de Guanajuato, donde —según datos oficiales— la aplicación de esta política ha reducido los homicidios hasta en 60 por ciento.
Esa será, dijo, la ruta a seguir en Michoacán: presencia de fuerzas federales, atención a las causas y detención de generadores de violencia, mediante inteligencia, investigación, órdenes judiciales y coordinación institucional.
Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional, informó que actualmente hay 102 mil elementos del Ejército y la Guardia Nacional desplegados en todo el país.
¿Cómo se apoyó al edil?
El general Ricardo Trevilla Trejo explicó que el alcalde de Uruapan recibió apoyo federal en tres niveles.
Seguridad personal:
En diciembre se le asignaron seis elementos de la Guardia Nacional y un vehículo.
En mayo, por iniciativa del coordinador estatal de la Guardia Nacional, se le reforzó con otros ocho elementos y otra unidad.
Operaciones específicas
Se llevaron a cabo dos operativos: la Operación Chutani, del 1 de mayo al 6 de junio, con mil 200 elementos en la región purépecha, incluida Uruapan; y la Operación Chantli, del 15 de junio al 16 de agosto, con 170 efectivos en nueve municipios.
Refuerzos y comunicación permanente:
Tras el relevo de 200 elementos el 8 de octubre, el 18 de ese mes se enviaron 100 elementos adicionales a Uruapan. Además, el 21 de octubre el comandante de la 21ª Zona Militar sostuvo una reunión de evaluación de la estrategia con mandos locales.
Trevilla enfatizó que la coordinación entre el Ejército, la Guardia Nacional y las fuerzas locales fue constante, y recordó que Michoacán cuenta con presencia permanente de ambas corporaciones.
Marchas y funeral
Familiares, amigos, simpatizantes y ciudadanos marcharon en Uruapan para exigir justicia por el asesinato del alcalde independiente Carlos Manzo Rodríguez, cuyo cuerpo fue sepultado en el Panteón Municipal de San Juan Evangelista.
Durante el funeral, algunos asistentes lanzaron consignas contra el gobierno federal y el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, también de Morena.
Al llegar a la funeraria para expresar sus condolencias, el mandatario estatal fue abucheado, le gritaron “fuera asesino” y una mujer incluso le lanzó una cachetada.
El cortejo fúnebre se transformó en una protesta civil contra el crimen. En Morelia, capital del estado, las manifestaciones escalaron hasta llegar al Palacio de Gobierno, donde un grupo de hombres ingresó por la fuerza, causó destrozos y provocó a los policías. Ocho personas, tres de ellas mujeres, fueron detenidas con bombas molotov en su poder.
“La indignación del pueblo de Uruapan por su alcalde es natural. Era un hombre muy querido por su comunidad. Eso es una cosa, y hay que ser sensibles a ello”, declaró la presidenta ante los hechos.
Organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han advertido reiteradamente sobre la vulnerabilidad de las autoridades locales en México. Desde 2006, más de 150 alcaldes han sido asesinados en el país.

