El senador Néstor Camarillo Medina dio el primer paso para refugiarse en el Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano (MC), partido desde el que pretende apuntalar su proyecto rumbo a la gubernatura en 2030.
Para eso renunció a una militancia de más de 20 años al PRI y dejar en manos de otros grupos locales las riendas del Comité Directivo Estatal del tricolor.
La salida del exedil de Quecholac del tricolor, sin embargo, no elimina el oscuro pasado que fraguó, en el que lo mismo estuvo señalado por la presunta venta de candidaturas por 2 millones de pesos hasta fingir ser parte de una comunidad indígena para hacerse acreedor a la candidatura plurinominal del PRI por la acción afirmativa.
A eso se suma que, durante su gestión estatal, el expartidazo se sumió en la peor crisis político-electoral de su historia y decidió alinearse a los designios del Yunque burócratico, encabezado por el exalcalde del PAN, Eduardo Rivera Pérez, quien los utilizó de ariete contra sus adversarios panistas y para dar entrada a Pacto Social de Integración (PSI), un instituto sobre el pesan fuertes sospechas por vínculos con el crimen organizado.
Néstor Camarillo lo hizo rápido y con un video que dura 1.55 minutos oficializó su salida del PRI en Puebla este lunes, cerrando su ciclo como dirigente estatal del tricolor y abriendo una nueva ruta política que lo perfila como posible abanderado del partido naranja rumbo a la gubernatura.
En el mensaje difundido en sus redes sociales, aseguró que su decisión obedece a una reflexión personal y política: reconoció aciertos y errores en su gestión al frente del partido, pero afirmó que su “causa seguirá siendo Puebla” y que busca impulsar una “agenda ciudadana real”, colocando a los ciudadanos en el centro de las decisiones públicas.
“Soy un demócrata, un hombre de Estado, que cree y defiende las instituciones, que respeta los ciclos, el mio hoy se cumple al frente de este partido”.
#Puebla 🇲🇽, tengo un mensaje importante que compartirles: pic.twitter.com/jN5RYDfKbr
— Néstor Camarillo (@NestorCamarillo) August 25, 2025
Aunque evitó hablar abiertamente de su futuro inmediato, fuentes cercanas han confirmado que mantiene negociaciones avanzadas con José Clemente Castañeda Hoeflich, coordinador de los senadores de MC, lo que podría significar no solo su incorporación a la bancada naranja en la Cámara Alta, sino también el inicio de la construcción de una estructura competitiva en Puebla.
El movimiento adquiere relevancia estratégica: Camarillo no solo fortalecería a MC en el Senado, sino que también se perfilaría como uno de los principales cuadros para disputar la gubernatura en 2030.
Para ello, buscaría aprovechar la elección intermedia de 2027 como plataforma de posicionamiento, mediante el control de candidaturas locales y distritales que le den músculo político de cara a al próximo proceso electoral.
Con esta decisión, el PRI poblano se despide de los liderazgos más visibles en los últimos años, y no por abonar al partido, sino por llevarlo a una crisis interna que se profundizó tras los resultados de las elecciones recurrentes de 2024.
Para Camarillo, en cambio, el salto hacia MC representa la oportunidad de encabezar una oposición “responsable e inteligente” frente a Morena, que domina el escenario político estatal.
“No cambio de causa ni de objetivo, ni mucho menos de meta, mi causa seguirá siendo Puebla, servir a los poblanos y la meta que Puebla sea un lugar donde todos podamos vivir seguros y felices”.
Pero por si fuera poco, por primera vez en 96 años, el partido tricolor quedará fuera de la Mesa Directiva del Senado de la República.
Tras la renuncia del legislador, el PRI se queda con únicamente 13 escaños, de tal forma que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) lo supera con 14 senadores, por lo cual se queda con la vicepresidencia de la Mesa Directiva de la Cámara Alta.
Ahora, su sucesora diputada Delfina Pozos Vergara, quien se desempeñaba como Secretaria General tomará las riendas del partido, conforme a los establecido en los artículos 86, 137 y 147 de los Estatutos del tricolor, que establece el orden de prelación ante la ausencia definitiva de las personas titulares de la Presidencia y Secretaría General.
Asimismo, y en referencia a los artículos anteriormente mencionados, quien asumirá la titularidad de la Secretaría General será la actual Secretaria de Organización, Gabriela Fuentes Pérez.
Compartimos información importante sobre nuestro partido. pic.twitter.com/E87JxkLfDx
— CDE PRI Puebla (@PRIdePUEBLA) August 25, 2025
Apenas hace un mes, la diputada local reiteró su interés para ocupar la presidencia que se renovará en septiembre, al declarar que “es tiempo de las mujeres”.
Mientras que la dirigente estatal de MC, Fedhra Suriano Corrales, desconoció este presunto acuerdo para que el exdirigente del PRI llegue a las filas de su partido. Sin embargo, afirmó que se tendrá que hacer un análisis de su perfil, pues afirmó que se dará prioridad a quienes de tiempo atrás han confiando en el proyecto.
“Como diría el dirigente nacional, habría que empezar a hacer cola, porque hay gente, hay militantes y simpatizantes que tienen mucho tiempo trabajando en Movimiento Ciudadano y que se merecen esos espacios”.
Subrayó que en MC no se permitirá el arribismo político y se dará prioridad a quienes han respaldado el proyecto desde su origen.
“No se trata de que alguien ven a querer ser arribista, hay que darle su lugar a los militantes, cuando nadie analizaba la vida y las posiciones que tenía movimiento ciudadanos, entonces habría que checar cada uno de esos perfiles”.
Respecto a las críticas que en el pasado hizo Camarillo contra Movimiento Ciudadano, acusándolo de no ser oposición frente a Morena, la dirigente estatal apuntó que las decisiones sobre posibles adhesiones no dependen solo de ella, por lo que el partido no cerrará la puerta, pero tendrá que dar prioridad a quienes aporten algo positivo para la ciudadanía.
“Nadie le cierra las puertas a nadie, se las cierran solos con sus acciones. Aquí el tema es que se analicen los perfiles, como en cualquier lugar, si son para beneficio, seguramente tendrán sus espacios, pero si no hay nada importante y positivo que aportar también lo manifestaremos”.
¿Cómo llegó Néstor Camarillo a la dirigencia del PRI?
En marzo de 2020, un video difundido en redes sociales y soportado en notas publicadas en medios de comunicación locales puso en la mira al entonces aspirante a la presidencia estatal del PRI, Néstor Camarillo Medina, acusado de actos de corrupción en su paso por la presidencia municipal de Quecholac.
En el material audiovisual, una voz en off pide a quien fue presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Alejandro Alito Moreno Cárdenas, frenar las aspiraciones de Camarillo “por sus nexos con el crimen organizado y por sus cuentas públicas pendientes”.
Néstor Camarillo calificó el video de “guerra sucia”, al decir que nunca fue llamado a declarar por algún proceso penal y al tiempo de atribuir el material a uno de sus rivales en la contienda por la dirigencia estatal.
Explicó que en su mandato como alcalde de Quecholac, comprendido del 15 de febrero de 2014 y el 14 de octubre de 2018, le tocó hacer frente a una problemática “muy compleja” por el robo de combustible que no fue exclusiva de ese municipio.
Sin embargo, rechazó cualquier vínculo con grupos criminales, incluso recordó que el PRI le dio cargos como secretario de Organización del Comité Directivo Estatal (CDE), hasta candidato a diputado federal y coordinador estatal de promoción al voto en la última campaña por la gubernatura.
Néstor Camarillo Medina llegó a la dirigencia del PRI poblano en 2020, primero de forma provisional y un año después, en medio de la pandemia por el Covid-19, fue ratificado como presidente estatutario hasta 2025.
Tal como lo relata el periodista Fermín García, en su columna Cuitlatlán, Camarillo Medina llegó gracias a la operación del expresidente estatal, Javier Casique Zárate y Enrique Doger Guerrero, sin importar que el nuevo dirigente carecía de experiencia en el manejo del partido y llegaba con un pasado oscuro como presidente municipal de Quecholac, el municipio que es epicentro del llamado huachicol y en particular de la organización criminal que comandaba Antonio Valente Martínez Fuentes, alias el Toñín.
En ese año, figuras de mucho peso en el PRI poblano se fueron del partido, como Germán Sierra Sánchez, Adela Cerezo, Armando Díaz Arteaga, Juan Manuel Vega Rayet, entre otros, ya que Néstor Camarillo ignoró el llamado al dialogo.
En 2021 fue la primera llamada de alerta: el PRI perdió todo, tanto a nivel nacional como local. El ates partidazo fue borrado de la zona metropolitana de Puebla, de la Mixteca y en general de todas las plazas importantes.
Ganó en Xicotepec de Juárez, Zacatlán y Chignahuapan por obra y gracia de los caciques locales, no por la intervención del partido.
En respuesta, Néstor Camarillo dejó sin el pago correspondiente a la estructura electoral del PRI. Cualquier dirigente partidista tiene más que claro que el equipo electoral es el “corazón” de los institutos políticos.
Pero él decidió darle la espalda a 52 coordinadores electorales del PRI, a quienes se comprometió a pagar 35 mil pesos más gastos de estancia. Después de intensas presiones y a días de celebrarse las votaciones de 2021, les dieron un abono de 15 mil pesos.
Les juró y perjuró que al término jornada comicial les serían liquidados los 20 mil pesos restantes.
Durante su mandato combinó su liderazgo en el partido con cargos de representación popular, primero como diputado local y actualmente como senador.
El PRI perdió fuerza política en Puebla. En las elecciones extraordinarias de 2025, el partido apenas reunió 873 votos, sin ganar ninguno de los cuatro municipios.
El dirigente culpó al PAN, asegurando que pactó con Morena. Sin embargo, Acción Nacional le recordó que gracias a sus votos, Camarillo llegó al Senado.
El 4 de abril, Claudio Bañuelos, líder juvenil del PRI, renunció junto a tres mil militantes. Acusaron intolerancia y la imposición de dirigencias sin consulta.
Durante 2024, el PRI cedió la candidatura a la gubernatura, al integrarse a la alianza PIR-PAN-PRD-PSI, encabezada por Eduardo Rivera, sin obtener representación metropolitana significativa.
A unos meses de las elecciones concurrentes 2023-2024, la desbandada en el PRI continuó, cuando diputados locales brincaron a otros partidos en busca de una candidatura o por la falta de representación que sentían con Camarillo al frente del partido.
La primera en hacerlo fue la diputada Silvia Tanús Osorio, militante priista de más de 50 años y los demás se fueron como hilo de media: Jorge Estefan Chidiac, excoordinador de bancada, quien señaló que favoreció a sus allegados en el reparto de candidaturas estatales.
Laura Zapata Martínez, Enrique Rivera Reyes, Norma Sirley Reyes Cabrera, Adolfo Alatriste Cantú e Isabel Merlo Talavera, quien también denunció que le cerraron la oportunidad de participar en el proceso electoral y se fue como titular de la SEP en el gobierno de Miguel Barbosa. Luego dejó el cargo para ser la suplente de Liz Sánchez, candidata del PT al Senado.
Los presidentes municipales de El Seco, Zacatlán, Xicotepec de Juárez, Guadalupe Victoria y Zapotitlán también decidieron dejar el partido por la falta de atención de la dirigencia y al considerar que los objetivos del partido ya no coinciden con los ideales que se establecieron en su fundación.
En febrero de 2024, se filtró un audio en donde se escucha que supuestamente Néstor Camarillo recibió 2.5 millones de pesos de la alcaldesa de San Pedro Cholula, Paola Angón para considerarla en alguna candidatura.
En el audio se escucha como es que a pesar de haber entregado el dinero no fue considerada para ocupar algún cargo y por ello exigía que se le regresara el dinero.
Nuevamente, el senador negó los hechos y atribuyó este audio a una campaña negra de Morena, aunque nunca hubo una denuncia formal y la Fiscalía de Puebla solo abrió un expediente de atención temprana.
La campaña electoral también se vio envuelta en escándalos criminales para el PRI: Tania Gómez Trejo, candidata suplente en la candidatura de Delfina Pozos, fue detenida el 4 de mayo de 2024 durante un operativo encabezado por la Marina y otras autoridades estatales en inmediaciones de la colonia Tres Cruces, por tener supuestos nexos con la célula criminal Operativa Barredora del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Finalmente, la llegada de Néstor Camarillo al Senado de la República como representante de la población indígena en la entidad poblana quedó firme en agosto de 2024, después de que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) desechó las quejas contra el dirigente estatal del PRI.
Camarillo logró el registro de candidato indígena al presentar una constancia de adscripción emitida por el comisariado del ejido El Molino que lo acreditó como integrante de esa comunidad desde hace tres años.
