La industria minera en México alzó la voz ante la creciente inseguridad que golpea al sector, tras el secuestro y asesinato de trabajadores de la empresa canadiense Vizsla Silver en el municipio de Concordia, un caso que ha encendido alarmas a nivel nacional.
Durante el III Congreso Internacional Minero Sinaloa 2026, representantes de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México encabezaron un minuto de silencio por las víctimas: 10 trabajadores, de los cuales siete ya fueron localizados sin vida en fosas clandestinas en la comunidad de El Verde, mientras tres continúan desaparecidos.
El gremio exigió justicia y acciones inmediatas para localizar a los mineros restantes, así como un refuerzo urgente de la seguridad en la sierra sinaloense, donde denunciaron un entorno marcado por extorsiones, amenazas y control territorial de grupos criminales.
“No se puede normalizar la inseguridad”, advirtieron, al señalar que la violencia no solo pone en riesgo vidas, sino también inversiones, empleos y el desarrollo de una industria que aporta cerca del 2.5% del PIB nacional.
El temor fue evidente: la asistencia al congreso fue menor a la esperada debido al clima de violencia en la región. El caso Concordia se suma a un patrón de agresiones contra el sector minero en estados como Sonora, Durango y Guanajuato.
Hasta el momento, no se reportan avances contundentes en la localización de los tres trabajadores desaparecidos ni detenciones relevantes, aunque autoridades federales y estatales mantienen abiertas las investigaciones.
