El Gobierno de México, a través del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que en la primera ronda de negociaciones con Estados Unidos propondrá la permanencia del T-MEC, así como la eliminación de aranceles en sectores estratégicos.
La reunión bilateral está programada para el 18 de marzo, precedida por un encuentro virtual, y forma parte de los preparativos rumbo a la revisión formal del tratado prevista para julio de 2026.
El plan, respaldado por la presidenta Claudia Sheinbaum, plantea una postura de firmeza y cautela para preservar el carácter trilateral del acuerdo y fortalecer la integración económica en América del Norte.
Entre los puntos clave, México buscará retirar gravámenes adicionales aplicados a productos fuera del tratado o en sectores sensibles como acero, aluminio y automotriz, los cuales han enfrentado presiones comerciales en años recientes.
La negociación se da en un contexto de incertidumbre por amenazas arancelarias impulsadas desde Estados Unidos, lo que ha llevado a México a reforzar su estrategia para proteger el comercio bilateral, que ronda los 900 mil millones de dólares anuales.
Autoridades mexicanas confían en que el diálogo permitirá evitar cambios que afecten la relación comercial y consolidar un acuerdo que consideran fundamental para las cadenas de suministro y la estabilidad económica de la región.
