La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó profundamente el fallecimiento del mexicano Jaime Arias, en Oxnard, California, al intentar escapar de una redada migratoria. Afirmó que su administración acompañará a la familia en la demanda presentada ante cortes estadounidenses. La repatriación del cuerpo aún no se concreta, pero ya se ha activado el apoyo legal y diplomático.
“Los consulados deben estar del lado de las víctimas, no de los intereses burocráticos”, sostuvo Sheinbaum. En ese sentido, exigió a los representantes diplomáticos redoblar esfuerzos en zonas de alto riesgo y no minimizar los abusos cometidos por autoridades migratorias estadounidenses.
El canciller Juan Ramón de la Fuente anunció que se reforzará la supervisión sobre las 52 representaciones consulares mexicanas en Estados Unidos, priorizando aquellas ubicadas en regiones con mayores índices de redadas y detenciones.
Sheinbaum reiteró que México no participará ni financiará en modo alguno el muro fronterizo impulsado por el expresidente Donald Trump. “Ellos lo están pagando”, enfatizó, en referencia a las medidas internas de Estados Unidos para reforzar su frontera sur.
Criticó que esas políticas parten de una lógica de criminalización y exclusión, en lugar de una cooperación basada en respeto mutuo.
La mandataria advirtió que su gobierno no permitirá la impunidad en casos de violaciones a derechos humanos de connacionales.
Además, hizo un llamado a la comunidad internacional a reconocer el valor de las personas migrantes no como amenazas, sino como sujetos con derechos.
“Migrar no es un delito. Es una decisión profundamente humana que merece respeto y protección”, cerró.
