A pesar de perder el control político de Ciudad Serdán y Tlachichuca, Movimiento Ciudadano (MC) se deslindó de la crisis institucional que atraviesa en Puebla. Su dirigente estatal, Fedrha Suriano Corrales, aseguró que serán los regidores electos quienes deben asumir la responsabilidad ante la ciudadanía, luego de la renuncia masiva de sus integrantes y la disolución formal de ambos cabildos por parte del Congreso del Estado.
Durante una entrevista con medios de información, Suriano minimizó el colapso de los dos gobiernos municipales, que hasta hace unas semanas estaban bajo el control de la familia González Vieyra. Afirmó que MC no perderá fuerza en esas regiones y que seguirá trabajando de cara a las elecciones de 2027, pese a la designación de Concejos Municipales por parte del Poder Legislativo.
“Tenemos que reforzar el trabajo para que la ciudadanía nos siga viendo como una opción política”.
La dirigente insistió en que los regidores de ambas demarcaciones fueron electos por voto popular, por lo que deben “tomar consciencia” de sus actos y responder ante la población.
En ese sentido, Suriano negó conocer si los regidores fueron presionados para dejar sus cargos tras la detención de los hermanos Giovanni y Uruviel González Vieyra, alcaldes de Tlachichuca y Ciudad Serdán respectivamente. “Fue una decisión unilateral. No tengo conocimiento de que haya habido presiones”, sostuvo.
La renuncia colectiva permitió al Congreso local declarar la desaparición de ambos ayuntamientos y nombrar Concejos Municipales, con base en el artículo 57, párrafo tercero, de la Ley Orgánica Municipal del Estado de Puebla, que prevé esta figura en caso de ausencia absoluta de la mayoría del Cabildo.

La dirigente de MC evitó pronunciarse sobre los posibles intereses políticos o económicos detrás del reacomodo institucional. Al ser consultada si la disolución obedecía a temas de inseguridad o lucha por el control de los municipios, respondió: “No lo sé. No puedo ser irresponsable, diríamos los abogados, ni a favor ni en contra”.
Ciudad Serdán y Tlachichuca son, hasta el momento, los únicos municipios que ya cuentan con nuevos Concejos formalmente integrados. En contraste, hay otros tres —Ahuazotepec, San Nicolás Buenos Aires y Cuautempan— que siguen acéfalos o en condiciones legales precarias debido a investigaciones en curso.
En Ahuazotepec, el alcalde Alfredo Ramírez Hernández promovió un amparo para evitar ser detenido tras un cateo en su domicilio el 16 de mayo, donde fue aprehendido su hijo Tadeo Ramírez, presidente del DIF municipal, acusado de un quebranto financiero de 11 millones de pesos.
En Cuautempan, el edil Gerardo Cortés Caballero pidió licencia por 20 días, luego de operativos de la Fiscalía General del Estado (FGE) en inmuebles de su propiedad. Es investigado por delitos como cobro de piso, robo a transportistas y narcomenudeo.
Mientras, en San Nicolás Buenos Aires, Ramiro González Vieyra —tercer hermano del clan político— se encuentra prófugo desde marzo, tras evadir un operativo donde fueron detenidos sus dos hermanos.
Movimiento Ciudadano ha perdido así el control de dos de sus 10 gobiernos municipales en Puebla y se encuentra en riesgo de sumar un tercero. No obstante, la dirigencia estatal insiste en que se trata de una coyuntura superable, a pesar de las implicaciones penales y políticas que rodean a sus principales cuadros en la región.
