En un paso considerado histórico para la regulación del empleo digital en México, el Gobierno Federal anunció que más de 1.2 millones de trabajadores de plataformas como Uber, Rappi y Didi ya han sido registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con acceso pleno a la seguridad social y otras prestaciones laborales.
La presidenta electa, Claudia Sheinbaum, subrayó que esta reforma marca el fin de una era de precarización laboral impuesta durante el periodo neoliberal.
“Se intentó convertir los derechos en privilegios o mercancías, despojando al pueblo de sus garantías básicas. Este millón de trabajadores era considerado ‘socio’. ¿Cómo va a ser socio de grandes empresas transnacionales una persona que solo reparte mercancías?”, cuestionó. “Hoy se reconoce plenamente su condición laboral y sus derechos”.
Por su parte, Zoé Robledo, director general del IMSS, explicó que al 31 de julio ya hay 1 millón 291 mil 365 personas afiliadas gracias a esta reforma.
“Sí se puede asegurar a esta forma de trabajo tan reciente. No se puede excluir de la seguridad social. Cuando no se protege al trabajador, es un sistema de explotación”, afirmó.
La subsecretaria de Empleo y Productividad Laboral, Quiahuitl Chávez, detalló que la reforma a la Ley Federal del Trabajo, en vigor desde junio, obliga a las empresas del sector a registrar a sus colaboradores desde su primer día de actividad, garantizándoles acceso al IMSS, pensión, guarderías y prestaciones básicas. Además, los trabajadores podrán elegir libremente sus horarios y la plataforma con la que deseen colaborar.
Una nueva era de certeza laboral
De acuerdo con Jesús Moscoso, abogado laboralista y CEO de ESSAD, uno de los mayores beneficios de la reforma es la claridad regulatoria.
“Las empresas ahora tienen un marco legal transparente para operar y evitar sanciones”, explicó.
También señaló que plataformas como Uber ya cuentan con lineamientos definidos para integrar a sus conductores al sistema de seguridad social, lo cual podría incluso mejorar su imagen ante los consumidores.
“Según un estudio de Nielsen, siete de cada 10 consumidores prefieren productos socialmente responsables, incluso si cuestan más”, añadió Moscoso.
Fernando Rojas, también socio CEO de ESSAD, destacó que esta reforma puede tener un impacto positivo en la formalización del empleo.
“En un país donde más del 55% de la población activa trabaja en la informalidad, esta medida puede ser un primer paso hacia una economía más equilibrada”, afirmó.
Retos y resistencias
No obstante, los beneficios no están exentos de desafíos. Entre ellos, destaca el incremento en los costos operativos para las empresas. Incorporar a miles de trabajadores al sistema de seguridad social y otorgarles prestaciones como vacaciones o aguinaldo representa un gasto adicional considerable.
Empresas como Rappi ya han advertido que podrían ser necesarios ajustes en sus tarifas para compensar estos nuevos costos, lo cual podría impactar la demanda del servicio. A esto se suma el reto logístico de aplicar la ley en un país con condiciones laborales tan diversas.
Asimismo, la resistencia al cambio es otro obstáculo. Algunas plataformas han defendido el modelo de trabajador independiente por la flexibilidad que ofrece.
“Con esta reforma, algunos repartidores pueden sentir que pierden autonomía si se imponen horarios o metas obligatorias”, advirtió Rojas.
Las sanciones por incumplimiento también son relevantes: van de 250 a 25 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), es decir, de 27 mil hasta 2.7 millones de pesos, según la gravedad del caso.
Un cambio con visión de futuro
Pese a las dificultades, especialistas coinciden en que esta reforma representa un avance significativo en la regulación del trabajo digital.
“Sí, los retos son considerables, pero los beneficios a largo plazo superan los costos iniciales. Esta es una oportunidad para construir una relación más justa y sostenible entre empresas y colaboradores”, concluyó ESSAD.
Con esta medida, México se posiciona como pionero en América Latina al regular de forma integral las nuevas formas de empleo digital, reconociendo la dignidad, derechos y estabilidad laboral de quienes hacen posible la economía de plataformas.
