Los Cortés Betancourt, el clan de caciques que terminó perseguido por Ejército

La familia se ha valido de acuerdos con el PRI, el PAN y ahora con Morena para regir, pues de 1996 a 1999 Ricardo Cortés Betancourt –tió del actual edil- fue presidente municipal bajo las siglas del tricolor

Por más de 13 años, los integrantes de la familia Cortés Betancourt fueron los amos y señores de Cuautempan, un municipio enclavado en la Sierra Norte que no se salva de tener altos niveles de marginación y pobreza como toda la región.

Como todos buenos caciques, su perpetuación en el poder los llevó a cambiar de partidos y aliados como si cambiaran de muda de ropa. Lo mismo fueron priistas, morenovallistas, morenistas y petistas. Todo para mantenerse al frente del Ayuntamiento.

Aunque su primera incursión ocurrió hace nueve años, la familia vivía la extraordinary life desde el 2018 producto de la mezcla que les ofrecía el de poder y dinero.

Pero todo eso terminó este pasado viernes cuando Fiscalía General del Estado (FGE), en coordinación con la Policía Estatal, Ejército, Guardia Nacional y Marina, asestó uno de los más duros golpes a los caciques.

El sorpresivo operativo en propiedades del alcalde de Cuautempan, Gerardo Cortés Caballero, así como de su padre y cabeza de la familia, Gerardo Cortés Betancourt, también se extendió al auditorio municipal de ese lugar y otros inmuebles de Ahuacatlán.

Hasta la tarde del viernes 9 de mayo, salvo las autoridades involucradas, nadie sabía las causas de la movilización. Lo único que había trascendido es que las acciones las encabezaba la Fiscalía Especializada en Investigación de Secuestro y Extorsión, como parte de la carpeta de investigación FGEP/EAT/FEISE/PIL-I/00046/2025.

Por la noche de ese mismo viernes, la información salió a la luz. La FGE reveló que las acciones respondían a “labores de inteligencia y de campo realizadas ante reportes de diversas actividades ilícitas en los puntos referidos”, que iban desde “el cobro de 200 a 500 pesos a comerciantes por dejarlos trabajar”, robo de mercancía a transportistas y a negocios, así como venta y distribución de droga.

En total fueron identificados cuatro inmuebles utilizados para estos fines, lo sorprendente es que entre ellos estaba el Auditorio Municipal de Cuautempan y otros en Ahuacatlán.

¿Por qué en Ahuacatlán? La historia se remonta a 2019. Gerardo Cortés Betancourt, entonces alcalde de Cuautempan por segunda ocasión tenía en mente expandir su cacicazgo y el sitio que creyó ideal era Ahuacatlán, un municipio clave en la interconexión con sitios como Tepango de López, Amixtlán, Zongozotla, Zapotitlán de Méndez.

Para ello, según relató el periodista Fermín García, en su columna Cuitlatlán, publicada en La Jornada de Oriente, optó por disfrazar el proyecto político con una oferta comercial: instaló una mueblería y con el paso del tiempo se hizo de un edificio que convirtió en una especie de plaza comercial y hostal. Luego compró la manzana, diversificó las actividades y se agenció un poder económico importante.

La principal actividad se centró en una tienda de materiales de construcción desde la que se convirtió en el principal proveedor de Escuelas de Calidad en Tepango, Amixtlán, Hermenegildo Galeana, Coatapec, Olintla y Hueytlalpan, relató Fermín García en su columna aparecida el 17 de enero de 2020.

Con la elección estatal intermedia y la renovación de Ayuntamientos a la vuelta de la esquina, entonces, apareció el verdadero proyecto: Ungir como candidato a Gerardo Cortés Cabellero a la presidencia municipal de Ahuacatlán.

Lo que los caciques nunca imaginaron es que el pueblo lo rechazaría en absoluto y hasta una rebelión montaron para impedir la ampliación del poder del “fuereño”.

Con la derrota política a cuestas, a Gerardo Cortés Betancourt no le quedó otra que entregar el control de virreino de Cuautempan al Junior, pero no significó que perdieran su poderosa influencia comercial, económica y política en Ahuacatlán.

Historial familiar en la política

La familia se ha valido de acuerdos con el PRI, el PAN y ahora con Morena para regir, pues de 1996 a 1999 Ricardo Cortés Betancourt –tió del actual edil- fue presidente municipal bajo las siglas del tricolor.

Posteriormente, su padre Gerardo Cortés Betancourt asumió la alcaldía en 2008 por el PAN y regresó en 2018 por la coalición PSI–Movimiento Ciudadano.

La administración de Cortés Betancourt se vio manchada por los casos de Hermelinda Nava Montero y Josefina Gutiérrez Chávez, feminicidios ocurridos en menos de un mes y cuyos cuerpos presentaron huellas de tortura sexual, los cuales se registraron mientras gobernaba durante el 2021.

Su muerte desató una manifestación multitudinaria de habitantes que tuvo como destino la presidencia municipal, donde exigieron al alcalde atender su pliego petitorio, pero este ni siquiera se encontraba en su oficina.

Días después las autoridades municipales confirmaron la detención de dos personas vinculadas al doble feminicidio, pero rápido corrió el rumor que los presuntos responsables habían sido liberados.

Ante esto, el ayuntamiento informó que las personas involucradas seguían detenidos, pero que no había un documento oficial por parte de la Fiscalía General del Estado que lo comprobara.

Su hijo, Gerardo Cortés Caballero es presidente municipal de Cuautempan desde el 16 de octubre de 2024, cuando tomó protesta al cargo abanderando al Partido del Trabajo (PT) y Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Pero como se mencionó al principio, la pobreza y el cacicazgo van de la mano pues Cuautempan es un municipio de 95 kilómetros cuadrados, ubicado en la Sierra Norte de Puebla, en los límites con Ahuacatlán.

Con una población de 9,837 personas hasta 2020, siendo 52.6% mujeres y 47.4% hombres. De este total, 6,152 habitantes hablan alguna lengua indígena, predominando el náhuatl.

Según el último informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en 2020, La población vulnerable por carencias sociales alcanzó un 14.1%, mientras que la población vulnerable por ingresos fue de 1.25%.

Las principales 58.3% de la población en Cuautempan se encontraba en situación de pobreza moderada y 23.7% en situación de pobreza extrema.

carencias sociales en 2020 fueron carencia por acceso a la seguridad social, carencia por acceso a los servicios básicos en la vivienda y rezago educativo. Y aquí es donde el poder de algunos es utilizado para aprovecharse

Nepotismo y altos sueldos

El nepotismo ha sido un descaro en la administración de Cortés Caballero, pues al menos siete familiares trabajan en su actual administración, algunos de ellos, repitiendo en su cargo tras la reelección del edil morenista.

En la Plataforma Nacional de Transparencia el edil aparece con un sueldo neto de 33 mil pesos al mes y su esposa Cristal Ramírez Cárcamo con el puesto de directora del DIF municipal con un salario de 20 mil pesos, cuando habitualmente este cargo es honorífico.

Entre los familiares evidenciados también está la directora de Atención Ciudadana, Yolanda Cortes Betancourt, tía del actual edil, quien percibe un salario de 11 mil pesos mensuales.

Alain Rodríguez Cortes, director de Desarrollo Rural, primo del edil Gerardo Cortes e hijo de Yolanda Cortes Betancourt, el cual percibe un sueldo de 12 mil pesos, según transparencia.

Otro familiar que destaca es el sobrino del edil, Hugo Bonilla Pineda, contralor municipal, con un salario de 12 mil pesos y que en la administración anterior de Gerardo Cortes, fungió como su secretario particular por el mismo salario.

Georgina Pineda Posadas, madre de Hugo Bonilla, trabaja como Coordinadora de Alimentos en el Sistema DIF municipal de Cuautempan, con un salario de 8 mil pesos.

La directora de Transparencia municipal, Griselda Michelle Maqueda Pineda, prima de Hugo Bonilla, trabaja con un salario de 9 mil 600 pesos.

Otros familiares que evidenciaron son María Maribel Hernández Cabrera, reconocida como tía del edil, quien gana un salario de 13 mil 500 pesos como directora del Registro Civil y Pablo Vázquez García, director de Seguridad Pública municipal, sobrino del edil, quien percibe un sueldo de 16 mil pesos.

Además, el edil Gerardo Cortes tiene a su hermana Helin Cortes Caballero como su proveedora de materiales para el área de obra pública y seguir extendiendo su negocio en la región.

El edil con licencia también donó terrenos en la localidad de San Pedro Hueytentan a la síndico municipal, Jocabeth Quintero Escobedo, así como a sus familiares Yolanda Cortés Betancourt y Rubén Bonilla.

De acuerdo con el contrato de donación MCP/SM/CDD0037/2024 exhibido por el periódico e-consulta, el actual Ayuntamiento de Cuautempan autorizó otorgar los terrenos bajo el argumento de erradicar la pobreza en el municipio.

El predio, de carácter rústico, se denomina Tlalchichil y los beneficiarios señalados en el documento son sus familiares Yolanda Cortés Betancourt y Rubén Bonilla.

“Que el origen del presente contrato se motiva y fundamenta en los objetivos de apoyar con un lote a personas de bajos recursos para que puedan construir una vivienda digna”, se lee en el documento.

Pide licencia por 20 días

El titular de la Secretaría de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, dio a conocer ayer que Gerardo Cortés Caballero presentó un oficio para solicitar licencia a su cargo como Alcalde de Cuautempan, luego de los cateos realizados por la FGE.

Además, manifestó que el Gobierno de Puebla se mantendrá «respetuoso» del proceso legal contra el edil, quien pidió licencia para ausentarse 20 días, aunque la Ley Orgánica Municipal permite una ausencia de hasta 90 días.

En tanto, el gobernador Alejandro Armenta evitó calificar a Cortés Caballero como prófugo de la justicia, pues dijo que continúan las investigaciones de la Fiscalía; sin embargo fue claro al decir que no habrá impunidad en ningún municipio.

“Yo conozco al presidente municipal, pero no puedo afirmar ni negar nada. Lo que sí puedo asegurar es que se debe aplicar la ley con objetividad, sin persecuciones, pero también sin impunidad”, expresó este domingo en entrevista.

Mientras avanza la investigación por delitos contra la salud, acopio de armas, extorsión, robo a transporte de carga y secuestro, las autoridades estatales reiteraron la importancia de esperar la determinación judicial antes de emitir juicios sobre el caso.

Mientras, la dirigencia de Morena en Puebla manifestó que no apoyará a Gerardo Cortés Caballero y esperará a las investigaciones sigan su curso para determinar su culpabilidad o no.

Con este caso, suman ya dos los presidentes municipales que se han ausentado de sus funciones tras cateos en sus demarcaciones. El primero fue Ramiro González Vieyra, alcalde de San Nicolás Buenos Aires.

Ramiro desapareció tras el operativo contra los ediles reelectos, los hermanos Uruviel y Giovanni González Vieyra, de Ciudad Serdán y Tlachichuca respectivamente, quienes fueron detenidos en marzo pasado tras ser señalados por robo a transportistas, tráfico de animales exóticos y posesión ilegal de armas.

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