El gobierno de México confirmó que Juan Ramón de la Fuente, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, pidió licencia temporal para atender un problema en la columna que requería cirugía, luego de meses de posponer el procedimiento debido a la amplitud de su agenda, que incluyó reuniones multilaterales, misiones diplomáticas y actos protocolarios dentro y fuera del país en los que mantuvo presencia constante pese a las molestias que acumulaba.
La ausencia del canciller coincidió con ajustes relevantes en el ámbito político, incluidos movimientos en áreas de seguridad y la renuncia del fiscal general, elementos que llevaron a la oficina presidencial a instruir que el subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco, quedara al frente del despacho a fin de evitar una pausa en las gestiones bilaterales y asegurar continuidad en un periodo marcado por negociaciones sensibles con el gobierno de Estados Unidos.
El entorno diplomático observó que De la Fuente había sostenido actividades hasta el día previo a la licencia, entre ellas su participación en la toma de protesta de una nueva generación del Servicio Exterior Mexicano y la bienvenida a mandatarios extranjeros que visitaron el país, lo que confirmó que la cirugía era un procedimiento impostergable cuya recuperación dependería de criterios médicos y no de plazos políticos.
Dentro de la Cancillería se explicó que el tiempo exacto de ausencia se definiría conforme avanzara el posoperatorio, con la previsión de que diciembre ofreciera margen administrativo suficiente para evitar atrasos en procesos internos, al tiempo que se enfatizó que cualquier actualización sería comunicada una vez que se contara con información médica verificable y no con estimaciones preliminares.
En paralelo, la designación de Roberto Velasco como encargado del despacho avanzó sin resistencias internas debido a su papel reciente en la conducción de la agenda de América del Norte, donde encabezó mesas técnicas en negociaciones arancelarias con el equipo de Donald Trump, acompañó delegaciones mexicanas en encuentros de seguridad en Washington y consolidó una red de contactos institucionales que lo ubicó como uno de los funcionarios centrales en la interlocución bilateral durante el primer año de gobierno.
Velasco, licenciado en Derecho con una maestría en políticas públicas por la Universidad de Chicago, acumuló experiencia previa en ProMéxico y en dependencias locales en Estados Unidos, donde analizó desempeño de oficinas comerciales y construyó estrategias para fortalecer vínculos con actores gubernamentales, académicos y empresariales, lo que le permitió construir un perfil técnico que redujo tensiones políticas en su reciente votación en el Senado, en la que obtuvo apoyo mayoritario.
