El caso comenzó a principios de agosto, cuando familias de Amozoc denunciaron la desaparición de sus hijos. Eran jóvenes, en su mayoría varones, que dejaron de contestar llamadas y mensajes tras recibir una supuesta oferta laboral publicada en Facebook. La promesa de un empleo en Tepeaca, con buen salario y prestaciones, pronto se convirtió en una pesadilla: 12 muchachos fueron enganchados por un grupo delictivo.
Durante semanas prevalecieron el silencio y la incertidumbre, hasta que el pasado domingo la presión social y la respuesta institucional se unieron. La Fiscalía General del Estado (FGE), en coordinación con fuerzas federales y estatales, desplegó un operativo en Amozoc con el respaldo de la Marina, la Sedena, la Guardia Nacional, la Policía Estatal y la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
La fiscal Idamis Pastor Betancourt informó que, inicialmente, se habían abierto carpetas por la desaparición de nueve jóvenes; sin embargo, posteriormente se sumaron otros tres casos —dos hombres y una mujer—. Las denuncias llegaron a la institución en los últimos tres días, aunque las desapariciones ocurrieron desde principios de agosto.
Algunas declaraciones levantaron sospechas de amenazas y coacción. Varios jóvenes aseguraron que estaban vendiendo salas y colchones de casa en casa cuando fueron asaltados, aunque lo que coincidió en todas las versiones familiares fue la supuesta oferta laboral en una empresa de seguridad privada.
Operativo y detenciones
La tensión se trasladó a la colonia Los Pinos, donde elementos de la Agencia Estatal de Investigación detuvieron en flagrancia a Felipe N., quien portaba un arma y presuntamente vendía cristal. En el lugar se aseguraron más dosis de droga y otros indicios.
De manera simultánea, en la colonia La Concepción, fueron capturadas diez personas —ocho hombres y dos mujeres— vinculadas con narcomenudeo. Los detenidos fueron identificados como Liliana N., Jan Carlos N., José Bryan N., Luis Ángel N., Christian N., Karen N., Jovany Jesús N., Diego Jesús N., Eduardo N. y Miguel Sebastián N.
En paralelo, sobre la carretera federal Puebla–Tehuacán, a la altura del autódromo, fue localizada una camioneta Toyota Hilux blanca que contenía tres rifles AR-15, tres pistolas Glock calibre 9 mm y una cantidad considerable de cartuchos útiles.
En total, 11 personas fueron detenidas, todas vinculadas con delitos contra la salud en la modalidad de narcomenudeo.
Jóvenes liberados bajo presión
La madrugada del lunes 8 de septiembre marcó un giro en la historia. Presionados por el operativo, los captores liberaron a 11 de los 12 jóvenes. Regresaron a sus hogares en condiciones que evidenciaban un intento de cooptación: rapados, cansados y, según la fiscal, probablemente sometidos a un “entrenamiento” para actividades ilícitas.
“Gracias al operativo ejercimos tal presión sobre las personas que tenían a los jóvenes que logramos su liberación. No voy a decir que los encontramos nosotros; ellos fueron liberados en el transcurso de la madrugada de este lunes”, declaró Pastor Betancourt.
Lanza advertencia
La fiscal pidió a la ciudadanía desconfiar de ofertas laborales en redes sociales que prometen altos salarios sin requisitos claros.
El gobernador Alejandro Armenta Mier subrayó que el operativo fue resultado de la coordinación entre los tres niveles de gobierno y advirtió que se actuará con firmeza contra quienes intenten reclutar jóvenes mediante engaños.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, reveló que los adolescentes fueron obligados a realizar tareas vinculadas con la distribución de drogas en calles, además de vender salas y colchones como fachada para el grupo criminal. Señaló que el destino final era trasladarlos a Jalisco.
“Cuando se les entrevista, dicen que estaban haciendo actividades comerciales, pero sabemos hoy que no es cierto. Hubo presión y amenazas”, declaró.
Sánchez González reconoció que no hay indicios de un centro formal de reclutamiento en la zona, aunque aceptó que este es el primer caso masivo detectado en su gestión. Recordó que a inicios de año ya se habían registrado engaños aislados con falsas ofertas de trabajo.
Un joven sigue desaparecido
De los 12 jóvenes, 11 ya se encuentran con sus familias; uno continúa desaparecido. La FGE mantiene abiertas varias líneas de investigación para dar con su paradero y determinar la responsabilidad penal de los detenidos.
Mientras tanto, en Amozoc, las familias que lograron abrazar de nuevo a sus hijos conviven con la angustia de lo vivido y el temor de que la historia pueda repetirse. La falsa promesa de un empleo dejó al descubierto un nuevo modus operandi del crimen organizado: la caza de jóvenes vulnerables a través de redes sociales.
