La seguridad social para quienes trabajan a través de plataformas digitales es ya una realidad en México. Con corte al 31 de julio, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó un millón 291 mil 365 puestos de trabajo registrados, de los cuales un millón 46 mil 237 corresponden a personas identificadas de forma única. Se trata de un avance histórico derivado de la reforma laboral publicada en diciembre de 2024 y que entró en vigor en julio de este año, que garantiza acceso a derechos laborales sin importar el tipo de conexión o ingreso.
Durante la presentación de estos datos, funcionarios del IMSS y de la Secretaría del Trabajo destacaron que esta política inaugura una nueva etapa en la regulación del trabajo digital. “La innovación tecnológica ya no está reñida con los derechos laborales”, subrayó la funcionaria Chávez al presentar el informe. La reforma, que incluye un programa piloto obligatorio de seis meses, establece que toda persona conectada a una plataforma debe ser dada de alta en el Seguro Social desde su primer día de actividad.
A diferencia de otros esquemas laborales, la ley distingue entre trabajadores subordinados y no subordinados. Los primeros son quienes generan al menos un salario mínimo mensual neto (8 mil 480 pesos) y tienen acceso pleno a todos los beneficios del IMSS. Los segundos, quienes no alcanzan esa cifra o laboran de forma ocasional, también cuentan con cobertura contra accidentes laborales. La medida, pionera en América Latina, busca garantizar derechos sin sacrificar la flexibilidad que caracteriza a este tipo de empleos.
Las nuevas disposiciones también prohíben los cobros injustificados por uso de las aplicaciones, obligan a que toda sanción sea revisada por personas y no por algoritmos, y mantienen la libertad para elegir horarios, días y plataformas en las que cada trabajador desea colaborar. Esta lógica de no exclusividad permite al trabajador mantener su autonomía, al tiempo que fortalece la red de protección social.
Uno de los aspectos más destacados es el programa piloto obligatorio, que evalúa durante seis meses la operación del nuevo sistema. Conforme a este modelo, las plataformas están obligadas a registrar a sus colaboradores al inicio de cada mes. Si al final del periodo la persona supera el umbral del salario mínimo, su aseguramiento se extiende de forma integral. En caso contrario, se mantiene una cobertura limitada para incidentes laborales.
Zoé Robledo, director general del IMSS, confirmó que este registro contribuyó a alcanzar una cifra sin precedentes en el padrón nacional. “Por primera vez en México superamos los 23 millones 591 mil 691 trabajadores asegurados en el IMSS. Nunca habíamos rebasado esa cifra”, indicó. La incorporación de plataformas digitales al sistema ha significado una nueva fuente de expansión en el universo asegurado.
El análisis del padrón arroja datos clave: el 80 por ciento de las personas registradas trabaja solo en una plataforma, lo que contradice el imaginario de multiconexión que predomina en discursos públicos. Además, el 90 por ciento son hombres y el 56 por ciento tiene menos de 35 años. Estos perfiles indican que se trata, en su mayoría, de jóvenes en etapa productiva temprana, muchos de ellos sin antecedentes en el empleo formal.
Otro dato relevante es que el 23 por ciento de las personas registradas también cuenta con otro empleo formal, pero el 74 por ciento restante probablemente depende exclusivamente del trabajo en plataformas. Esta concentración pone sobre la mesa la necesidad de continuar monitoreando el impacto de esta reforma en las condiciones económicas de millones de personas que operan en la llamada economía digital.
En cuanto a la distribución de los empleos, las plataformas de reparto representan el 48.4 por ciento de los registros, mientras que las de transporte concentran el 51.5 por ciento. Esto muestra que dos grandes rubros —entrega de alimentos y transporte de personas— dominan el ecosistema del trabajo digital en México.
