En la madrugada del sábado 12 de abril, la aparente calma de la zona de Los Fuertes en Puebla se quebró de manera brutal. Frente al Centro Expositor, una camioneta blanca con placas de la Ciudad de México fue abandonada, no traía frutas ni mercancías para la feria que está por comenzar, sino portando un macabro mensaje: cinco cuerpos envueltos en plástico, apilados como si fueran simples paquetes.
Junto a ellos, se leía en un trozo de cartón:
“Bienvenidos a la feria de Puebla, arderá en llamas”
Firmado por La Barredora, la célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que ha sembrado el terror en el estado.
Las autoridades no tardaron en actuar
Francisco Sánchez González, titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla, explicó que, tras coordinar esfuerzos con la Fiscalía y los tres niveles de gobierno, se detuvo a nueve presuntos integrantes de esta banda, vinculados directamente con el hallazgo. “Les pedí paciencia el lunes pasado”, recordó Sánchez González, “y hoy vemos los resultados, aunque la investigación continúa”.
Tres años de violencia creciente
Operativo Barredora irrumpió en Puebla en febrero de 2023, cuando un vídeo viral mostró a sus hombres armados amenazando a falsos integrantes del CJNG en San Martín Texmelucan. En agosto de aquel año, un enfrentamiento en San Miguel Xoxtla dejó un policía muerto y ocho detenidos, todos con chalecos rotulados como “CJNG Operativa Barredora”.
Desde entonces, el sello del grupo ha sido inconfundible: ejecuciones filmadas, cuerpos envueltos con escobas y narcomantas que recuerdan a los años más cruentos de la guerra contra el narcotráfico. Su nombre no es casual: se presentan como un “escuadrón de limpieza” determinado a erradicar a los narcomenudistas que, según ellos, “no se alinean”.
Oleadas de sangre
Junio 2023, bar Cronos en Amozoc: cinco asesinados, incluidos tres policías en rondín.
Octubre 2023, picadero de San Miguel Canoa: siete muertos, víctimas inocentes en un ajuste de cuentas.
Marzo 2024, Periplaza del Periférico Ecológico: ejecución a plena luz del día de un policía estatal vinculado a redes de narcomenudeo.
En julio 2024, dos hombres cayeron en el casino Big Bola; uno de ellos, “El Jaguar”, presunto operador de banda rival, y su pareja, “La Jaqui”, fue secuestrada y hallada días después torturada en Santa Clara Ocoyucan. Tres meses antes, siete cuerpos —entre ellos un expolicía apodado “El Tiburón”— aparecieron dentro de una camioneta abandonada sobre el Periférico.
La Barredora y el PRIAN
Aunque pocas veces se pensó que la violencia criminal rozara tan de cerca el poder, en mayo de 2024 cayó Tania N., suplente de una candidata del PRI a diputada local, acusada de colaborar con La Barredora. Su captura, durante un cateo en Puebla, puso en jaque la campaña de Eduardo Rivera Pérez, excandidato a la gubernatura impulsado por la alianza PAN–PRI–PRD, y encendió sospechas de colusión entre políticos y narco.
Extensión geográfica
Además de Puebla, el Operativo Barredora ha operado en Tabasco —en municipios como Cárdenas, Comalcalco y Paraíso— e incursionó en regiones de Guerrero, aunque allí su presencia ha disminuido. Sin embargo, la reciente detención de nueve presuntos miembros en Lomas de Angelópolis 3 y en Cuautlancingo demuestra que no ceden en su empeño de imponer el miedo.
Con este golpe coordinado, las autoridades buscan descabezar la célula que eligió la brutalidad como estrategia. Pero mientras existan impunidad y vínculos con el poder, el eco de La Barredora seguirá resonando entre las calles de Puebla.





