Mientras la mayoría de los estudiantes lidian con una sola carrera universitaria, Karla Marlen Salazar, una joven originaria de Puebla, asegura que su día a día transcurre entre materias de Derecho, Física, Ingeniería Aeroespacial, Nanotecnología, Psicología y Aviación, al mismo tiempo.
La joven se volvió viral tras publicar un video en su cuenta de TikTok (@lavidademar), donde mostró su rutina diaria y los documentos que, según explica, prueban que cursa siete licenciaturas en distintas instituciones de México y el extranjero. En pantalla aparece una tabla de horarios que comienza a las 7:00 de la mañana y concluye a la 1:30 de la madrugada, de lunes a domingo.
«Sí, estudio siete carreras», afirma Karla mientras detalla cada una: Derecho en la BUAP, donde mantiene un promedio de 9.66; Ingeniería Aeroespacial en la UNAM, con 9.75; e Ingeniería en Nanotecnología en el Tec de Monterrey, con 96.55 de calificación.
También asegura estar inscrita en Psicología en la Universidad Nacional de Río Cuarto (Argentina), y aunque ya no cursa Física Pura, señala que finalizó con un promedio de 9.76. En el área de Aviación, explica que lleva tres materias por trimestre y que recientemente concluyó su capacitación como sobrecargo, con la meta de convertirse en piloto.
La historia ha causado asombro y desató un intenso debate en redes. Algunos usuarios manifestaron dudas sobre la veracidad de su rutina. “Es imposible mantener ese ritmo sin colapsar”, escribió un internauta en X (antes Twitter), mientras otros exigieron pruebas más sólidas o explicaciones sobre cómo logra sostener esa carga académica.

Karla respondió que no todas las carreras se cursan con el mismo ritmo: algunas son en línea, otras tienen materias modulares o se imparten en periodos trimestrales. “Lo importante es la organización”, subrayó. Reveló que durante sus traslados escucha clases en formato podcast y que también dedica tiempo a actividades físicas como natación y ballet.
Aunque muchos la cuestionan, otros han elogiado su disciplina y pasión por el aprendizaje. “No se trata de competir, sino de aprovechar cada momento. A mí me apasiona aprender”, expresó en otro video.
Más allá de la controversia, la historia de Karla ha puesto sobre la mesa un debate sobre los retos y oportunidades del aprendizaje en línea, la autodisciplina y los límites del esfuerzo humano, en un país donde, según el INEGI, el mayor nivel de abandono escolar se registra en el nivel medio superior y superior.
