El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, y el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, sostuvieron su primera reunión oficial en la sede diplomática mexicana, donde coincidieron en establecer una relación bilateral basada en cooperación y respeto mutuo.
El encuentro ocurrió un día después de la llegada de Johnson a la capital mexicana. La Cancillería informó en un mensaje en la red social X que el diálogo fue “franco y directo”, en un ambiente cordial.
De la Fuente y Johnson dialogaron en las oficinas de la SRE ubicadas en la capital, como parte de la visita de cortesía del nuevo embajador estadounidense. Johnson expresó su gratitud a De la Fuente por la recepción y el respaldo institucional ante la inminente entrega de sus cartas credenciales a la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Tuve una excelente primera reunión con el secretario Juan Ramón de la Fuente. Le agradezco por la cálida bienvenida y por su apoyo para la presentación de cartas credenciales del lunes con la presidenta Claudia Sheinbaum”, escribió Johnson en su cuenta oficial.
Sheinbaum anunció que el 19 de mayo recibirá a diversos representantes diplomáticos, entre ellos Johnson, en el Palacio Nacional, donde presentarán formalmente sus credenciales ante el Gobierno mexicano.
La presidenta aclaró que el encuentro será breve y estará centrado en reafirmar la colaboración bilateral entre ambos países. Detalló que no se tratarán temas polémicos como la negociación de Estados Unidos con el narcotraficante Ovidio Guzmán o asuntos de migración.
El nombramiento de Johnson marca un nuevo episodio en la representación diplomática estadounidense en México. Sustituye a Ken Salazar, quien fungió como embajador durante el Gobierno de Joe Biden y mantuvo una relación por momentos tensa con las administraciones mexicanas de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.
Johnson fue embajador en El Salvador entre 2019 y 2021 durante el mandato de Donald Trump, en un periodo de fuerte acercamiento con el presidente salvadoreño Nayib Bukele. Su designación generó expectativa en México debido a sus antecedentes: dos décadas en la Agencia Central de Inteligencia y una carrera previa como integrante de las fuerzas especiales estadounidenses, conocidas como boinas verdes.
Su arribo a México coincidió con un operativo en el estado de Sinaloa, donde el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas estadounidense presumió la desarticulación de tres laboratorios de drogas. La operación fue dirigida por una unidad mexicana certificada por agencias de Estados Unidos.
Sheinbaum negó la participación directa de agentes extranjeros en territorio nacional. Subrayó que las agencias estadounidenses no operan en México y que su papel se limita a certificar a cuerpos locales para ciertos procedimientos.
La Cancillería mexicana reiteró que el diálogo con Washington seguirá regido por los principios de soberanía, cooperación y trato respetuoso. El nuevo embajador tendrá la responsabilidad de dar continuidad a una agenda bilateral que incluye comercio, migración y seguridad.
