A tres semanas del desbordamiento del arroyo que arrastró a Liam Tadeo González Lechuga, un niño de seis años originario de Huauchinango, las labores de búsqueda continúan activas en la Sierra Norte de Puebla, así lo confirmó el gobernador Alejandro Armenta Mier, quien aseguró que el operativo no se ha detenido y que el caso sigue siendo una prioridad para su administración.
El mandatario aclaró que Liam Tadeo es la única persona que permanece sin localizar tras las intensas lluvias registradas en la región desde el pasado 9 de octubre, cuando una corriente repentina sorprendió a los habitantes de la colonia Piedras Pintadas.
De acuerdo con los reportes, el menor fue arrastrado junto con su abuela mientras intentaban ponerse a salvo del aumento del cauce. El cuerpo de la mujer fue encontrado al día siguiente, pero del pequeño no se ha tenido rastro, a pesar de los operativos de rescate que se han extendido por más de veinte días.
El mandatario recordó que, tras los deslaves e inundaciones ocurridos en la Sierra Norte de Puebla, hubo siete personas desaparecidas, de las cuales seis ya fueron encontradas.
«Ha habido una acción eficaz, bueno, nosotros a través de Gobernación y con la Fiscalía estamos encontrando a personas desaparecidas desde hace 10 o 15 años, en las que ningún gobierno ha puesto interés y hay familiares buscando o hay expedientes de 20 años que ya perdieron el rastro jurídico», dijo.
Por su parte, el secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, informó que se mantienen los operativos coordinados entre distintas instituciones, entre ellas la Secretaría de Marina, la Sedena, la Guardia Nacional, Protección Civil, la Comisión de Búsqueda de Personas y autoridades municipales.
Detalló que los equipos de rescate realizan recorridos terrestres y acuáticos, además del uso de drones con cámaras térmicas y multiespectrales para revisar zonas de difícil acceso.
También se han efectuado búsquedas en la presa de Tenango de las Flores y el río Cuacuila, con el acompañamiento de familiares del menor.
De acuerdo con el gobierno estatal, las lluvias que azotaron la región afectaron a más de 64 mil personas y dañaron 11 mil viviendas en municipios como Huauchinango, Pantepec, Jopala, Pahuatlán, Tlacuilotepec y Xicotepec.
El gobernador anunció un fondo de contingencias de 250 millones de pesos destinado a la reconstrucción de viviendas, escuelas y caminos. Además, se restableció el acceso a 77 comunidades que permanecieron incomunicadas durante varios días.
En el ámbito educativo, más de 93 mil estudiantes de nivel básico en 19 municipios ya retomaron clases presenciales, mientras que otros 62 mil alumnos en 72 localidades continúan a la espera de que se rehabiliten sus escuelas.
