Tras las protestas de motociclistas que tomaron la caseta de la autopista Puebla-Atlixco en rechazo a la llamada “Ley Chaleco”, el gobernador Alejandro Armenta urgió a evitar actos fuera de la legalidad y manifestó que aunque su gobierno mantiene abiertas las puertas al diálogo, no se tolerarán acciones fuera de la ley.
El mandatario estatal advirtió que bloquear vías federales como la caseta de Atlixco, constituye un delito y no será pasado por alto, además, precisó que su administración no busca criminalizar a quienes usan motocicletas, sino establecer medidas de regulación para evitar la comisión de delitos como robos u homicidios.
En ese sentido, recordó que el Congreso local ya realizó modificaciones a la normatividad para atender preocupaciones de los colectivos, flexibilizando algunos puntos de la “Ley Chaleco”.
Ahora, ya no será necesario portar chaleco obligatorio, pero sí se mantendrá como requisito para circular usar casco con número de placas visible, una modificación que reconoció, no estuvo de acuerdo, pero es parte de las facultades del Legislativo.
“Voy a leer un fragmento del artículo 17 constitucional que establece que ninguna persona puede hacerse justicia por su propia mano ni ejercer violencia para reclamar sus derechos (…) Aunque ha bajado el índice de homicidios en Puebla, la segunda causa de homicidio se relaciona con el uso de motocicletas. Estamos actuando para proteger a la población”, expuso.
En este sentido, Armenta explicó que las demandas de los motociclistas deben canalizarse por las vías institucionales, sin recurrir a actos como la apertura de casetas para que los usuarios no realicen sus pagos.
Reiteró que, aunque los homicidios han disminuido, el uso de motocicletas sigue siendo uno de los principales medios utilizados para cometer crímenes en la entidad.
Además, anunció que en los próximos días se llevarán a cabo reuniones con colectivos de motociclistas para escuchar sus propuestas y construir acuerdos viables, sin que ello implique tolerar conductas fuera de la legalidad.
“Los bikers son nuestros amigos, tienen nuestro respeto, colaboración y acompañamiento, pero también debemos aplicar la ley. Esta es general y no se dirige a un grupo específico”, expuso.
