El estado de Aguascalientes vivió un fin de semana marcado por la violencia y la respuesta operativa del Estado. Un despliegue conjunto de fuerzas federales y estatales permitió la detención de 27 personas presuntamente vinculadas a hechos de narcobloqueo e incendios registrados en el municipio de Rincón de Romos. Las autoridades confirmaron que durante el operativo fueron aseguradas 20 armas largas, lanzagranadas, motocicletas, vehículos, droga y chalecos balísticos.
El fiscal general del estado, Manuel Alonso García, informó que las investigaciones se concentran en determinar si este grupo delictivo pertenece al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), aunque aún no hay elementos concluyentes que lo confirmen. “Estamos en esa etapa de identificación”, dijo, al reconocer que muchos de los detenidos no portaban documentación oficial o empleaban identidades falsas.
El operativo comenzó tras el hallazgo de un presunto campamento criminal en la zona serrana de Rincón de Romos, donde inicialmente fueron capturados 18 individuos. Horas después, y tras desatarse actos violentos como la quema de vehículos y bloqueos carreteros, se logró la detención de otras nueve personas. De acuerdo con la Fiscalía, estos eventos fueron provocados como reacción al traslado de los primeros detenidos a la sede local de la Fiscalía General de la República (FGR).
“Cuando se lleva a cabo el traslado de estos sujetos es cuando se generan disturbios en inmediaciones del municipio”, detalló el fiscal. Añadió que estos actos intentaron obstaculizar el proceso judicial y generar una percepción de caos e impunidad, aunque fueron controlados sin que se reportaran víctimas civiles.
El aseguramiento del armamento fue uno de los principales logros del operativo, pues da cuenta de la capacidad logística del grupo desarticulado. Entre los objetos incautados destacan rifles de asalto, lanzagranadas, equipo táctico especializado, motocicletas adaptadas para escape rápido y varias dosis de sustancias prohibidas. Las autoridades analizan si este tipo de armamento corresponde al que suele emplear el CJNG en otras regiones del país, como Zacatecas, Michoacán o Guanajuato.
A pesar de la magnitud del operativo y la reacción violenta del grupo detenido, el fiscal Alonso García destacó que no hubo afectaciones a civiles. “Eso muestra que se hizo un buen operativo, una buena coordinación. En esta ocasión no hubo un solo civil presionado ni una persona ajena que perdiera la vida”, afirmó. También insistió en que este tipo de grupos buscan infundir miedo en la población para garantizar sus rutas de operación y controlar zonas clave del territorio.
Respecto al origen del grupo, las investigaciones están abiertas. La Fiscalía no descarta que se trate de una célula de reciente formación o que haya migrado desde estados vecinos. La hipótesis del CJNG cobra fuerza por el tipo de armamento y la reacción violenta que caracteriza a esa organización criminal. Sin embargo, el fiscal pidió prudencia antes de emitir juicios anticipados y aseguró que se tomarán decisiones con base en datos sólidos y peritajes forenses.
Las fuerzas participantes en el operativo fueron el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Policía Estatal, la Policía Municipal de Rincón de Romos y personal de la FGR. La coordinación interinstitucional permitió evitar una escalada mayor de violencia y el restablecimiento del orden público en menos de 24 horas.
A la par de las acciones de seguridad, el gobierno estatal reportó que las actividades públicas y sociales se retomaron con normalidad. La Feria de Jesús María y otros eventos culturales y deportivos se desarrollaron sin incidentes. “Estaremos trabajando como lo hemos hecho: con firmeza y en coordinación con las fuerzas armadas. No vamos a permitir que estos grupos se instalen en el estado”, sentenció Alonso García.
El operativo en Rincón de Romos se inscribe en un contexto nacional donde las organizaciones criminales han optado por mecanismos de presión violenta ante cada golpe institucional. Las detenciones masivas, los aseguramientos de armas y las reacciones de tipo narco-terrorista son parte de un patrón que busca intimidar a las autoridades locales y sembrar el caos. Frente a ello, el gobierno de Aguascalientes sostuvo que mantendrá la política de cero tolerancia y actuará en coordinación con los tres órdenes de gobierno.
Finalmente, la Fiscalía reiteró que los detenidos se encuentran a disposición de la FGR y que la prioridad inmediata es confirmar sus identidades reales, determinar el origen del armamento y establecer los vínculos del grupo con estructuras criminales nacionales. “Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”, concluyó Alonso García.
