El Departamento del Tesoro de Estados Unidos otorgó una prórroga de tres meses antes de aplicar sanciones a dos bancos y una casa de bolsa mexicanas, señaladas por presunto lavado de dinero para organizaciones criminales.
Las instituciones afectadas son Intercam Banco, CIBanco y Vector Casa de Bolsa, que ahora tienen hasta el 4 de septiembre para cumplir con las restricciones que impedirán su vínculo con el sistema financiero estadounidense.
Según la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés), las entidades habrían facilitado operaciones con empresas chinas, algunas presuntamente vinculadas con cárteles mexicanos.
“Durante meses, el Departamento del Tesoro y el gobierno de México han estado coordinando esfuerzos para proteger a nuestras instituciones financieras de los cárteles terroristas”, sostuvo Andrea Gacki, directora de FinCEN.
La funcionaria subrayó que las órdenes emitidas representan un parteaguas en la cooperación bilateral contra el financiamiento ilícito.
En respuesta, la administración de Claudia Sheinbaum defendió la integridad del sistema financiero nacional. En conferencia matutina, la presidenta confirmó la suspensión temporal de las sanciones y afirmó que “no hay riesgo”, según los reportes tanto de la Secretaría de Hacienda como del Banco de México.
Destacó la acción inmediata de su gobierno, que intervino las instituciones señaladas y asumió temporalmente su control para evitar efectos colaterales.
La Secretaría de Hacienda actuó con rapidez, según Sheinbaum, para evitar lo que calificó como “contagio”, aludiendo a las advertencias de la calificadora Fitch Ratings.
Aunque la evaluación de Estados Unidos señala vínculos con redes criminales, el gobierno mexicano ha solicitado más pruebas y rechazado las acusaciones como infundadas. Las transferencias señaladas, aseguran, se hicieron con empresas legalmente constituidas.
El plazo extendido hasta septiembre permitirá a las instituciones mexicanas adaptarse a los lineamientos exigidos y ofrecer información adicional.
Las autoridades estadounidenses señalaron que su decisión responde a las acciones concretas tomadas por el gobierno mexicano, incluyendo la toma de control de las entidades y el compromiso por revisar sus operaciones internas. Aun así, el Departamento del Tesoro mantendrá bajo vigilancia las medidas implementadas.
Este episodio ocurre en un contexto económico donde otros indicadores preocupan. Interrogada sobre la caída en el empleo formal, Sheinbaum atribuyó la baja a factores estacionales, especialmente en el sector agrícola y en la manufactura vinculada a exportaciones. Afirmó que ya se trabaja en una estrategia para impulsar el empleo mediante obras públicas y coordinación con empresas.
