El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso nuevas sanciones a los principales líderes de la organización criminal venezolana Tren de Aragua, como parte de una ofensiva financiera que busca debilitar su capacidad operativa internacional. Entre los sancionados figura Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, cabecilla de la estructura delictiva, así como otros cinco integrantes clave vinculados a delitos como tráfico de drogas, trata de personas, terrorismo, extorsión y lavado de dinero.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) notificó este jueves que los sancionados verán congelados sus activos en territorio estadounidense y se prohíbe a ciudadanos o empresas de ese país efectuar transacciones con ellos. La designación ocurre luego de que el gobierno estadounidense clasificara a Tren de Aragua como una organización terrorista extranjera en 2024, reforzando así la capacidad legal para perseguir penal y económicamente a sus miembros.
Entre los nombres incluidos en esta nueva lista se encuentra también Yohan José Romero, conocido como Johan Petrica, señalado como cofundador de la pandilla y presunto proveedor de armamento de uso militar utilizado para controlar territorios en Venezuela y enfrentar a grupos armados colombianos. Romero es acusado de financiar operaciones ilegales en zonas mineras y de colaborar directamente con redes de contrabando.
A la lista se suma Josué Ángel Santana Peña, alias Santanita, identificado como responsable de múltiples crímenes violentos, incluidos asesinatos, atentados con explosivos y actos de terrorismo. En el mismo grupo figura Wilmer José Pérez Castillo, presunto responsable de homicidios cometidos contra miembros de fuerzas de seguridad en Venezuela. Además, se incluyó a Wendy Marbelys Ríos Gómez, esposa de Niño Guerrero, por supuestamente colaborar con el grupo en operaciones de lavado de dinero, y a Félix Anner Castillo Rondón, alias Pure Arnel, líder de una célula conocida como Los Gallegos, con presencia activa en Chile.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que la administración de Donald Trump “no permitirá que Tren de Aragua continúe aterrorizando a nuestras comunidades y dañando a estadounidenses inocentes”. Aseguró que la estrategia incluye el desmantelamiento sistemático de las redes financieras, logísticas y territoriales de la organización.
La medida llega en un contexto de creciente atención sobre la expansión internacional del Tren de Aragua, grupo que ha diversificado sus operaciones más allá del sistema penitenciario venezolano, extendiéndose hacia Colombia, Chile, Perú, Ecuador, Brasil y México. La designación como grupo terrorista permite a Estados Unidos aplicar mecanismos legales extraordinarios, como el congelamiento de bienes, restricciones migratorias y vigilancia transnacional.
En paralelo, se ha informado que algunos miembros del Tren de Aragua capturados en Estados Unidos han sido deportados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), en El Salvador. La prisión, promovida por el presidente Nayib Bukele como símbolo del combate frontal contra el crimen organizado, ya alberga a integrantes de otras pandillas centroamericanas como MS13 y Barrio 18.
Por su parte, el Departamento de Estado mantiene activa una recompensa de cinco millones de dólares por información que conduzca a la detención o condena de Niño Guerrero, considerado prófugo internacional desde su escape de una prisión venezolana en 2023. Su figura concentra el perfil de mando dentro de la organización, aunque se le atribuyen redes de operación que actúan de forma descentralizada en varios países de América Latina.
La ofensiva estadounidense se alinea con una tendencia hemisférica que busca frenar el avance de grupos delictivos trasnacionales mediante mecanismos de cooperación judicial y financiera. No obstante, diversas organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido que la designación de grupos como “terroristas” puede conducir a extralimitaciones por parte de algunos gobiernos en el uso de la fuerza o en políticas de detención.
