El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, aseguró que no se escatimarán recursos para proteger a los funcionarios y cuerpos policiacos encargados de combatir a la delincuencia organizada, tras los recientes hechos de violencia en Huixcolotla y el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo.
El mandatario lamentó profundamente la muerte de tres elementos municipales en Huixcolotla, quienes perdieron la vida en cumplimiento de su deber.
Expresó su solidaridad con las familias de los agentes y confirmó que serán beneficiarias de un seguro por 1 millón de pesos, una medida que dijo, aunque no repara la pérdida, ofrece un apoyo inmediato ante la tragedia.
En tanto, el titular de la Secretaría de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, informó que, ante la crisis de violencia, el Gobierno del estado podría asumir el control de la seguridad en Huixcolotla.
Armenta señaló que su administración trabaja en una estrategia integral para mejorar las capacidades de las corporaciones, desde la dotación de vehículos blindados, armamento, municiones y chalecos certificados, hasta la instalación de cámaras, drones y módulos de seguridad.
El gobernador recordó que, en el pasado, los policías eran enviados a enfrentar al crimen organizado con apenas unas cuantas balas y vehículos en mal estado, lo que generaba desprotección.
“Yo no voy a escatimar en proporcionar un vehículo blindado a quienes están combatiendo a la delincuencia organizada. ¿Por qué voy a escatimar en pagar un vehículo blindado a quienes enfrentan a los grupos delictivos? Si no lo hago así los estoy exponiendo, ellos actúan con tecnología, con armas de alto poder. Equipar las cámaras, los drones, casetas, módulos de seguridad, chalecos certificados, que tengan armamento y municiones suficientes”, expresó.
Además, anunció que la próxima semana se entregará un paquete de apoyos extraordinarios por una bolsa total de 150 millones de pesos destinados a elementos de seguridad pública, que incluirá becas, vivienda y respaldo económico para sus familias.
“Hay que entender que es un círculo en la medida que protegemos a los cuerpos de seguridad, en la medida que ellos saben que ante una circunstancia van a tener un seguro económico, becas, vivienda, apoyo, y la próxima semana vamos a entregar todos los apoyos a los policías como nunca antes visto, serán 150 millones de pesos para que hagan un arreglo en su vivienda”, recordó.
Por otro lado, Armenta reiteró su condena al asesinato del alcalde de Uruapan y dijo que los mandatarios agrupados en la Conago ya emitieron una posición conjunta de rechazo a la violencia contra las autoridades municipales.
Afirmó que en la entidad mantendrá su política de “poner orden”, combatiendo delitos como el robo de hidrocarburos y mejorando las instituciones de seguridad pública.
En tanto, el secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, confirmó que los alcaldes de Huixcolotla, Manuel Alejandro Porras, y de Eloxochitlán, Delfino Hernández, solicitaron formalmente protección personal, peticiones que ya fueron abordadas en la mesa estatal de seguridad.
“Derivado del operativo, es muy seguro que la seguridad de ese municipio quede a cargo del estado. Consideramos que es lo mejor y obviamente vamos a fortalecer algunas acciones operativas porque es necesario que tengamos control de la situación por parte del estado”, señaló.
Renuncian ocho policías tras el ataque
El secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, confirmó que ocho elementos municipales presentaron su renuncia luego del ataque armado registrado recientemente en Huixcolotla.
Ante el retiro de efectivos, el gobierno del estado desplegó de inmediato a agentes de la Policía estatal, quienes fueron respaldados por fuerzas federales para mejorar la vigilancia en la zona.
Sánchez González señaló que, una vez concluidas las investigaciones correspondientes, la administración estatal tomará el control total de la seguridad pública en Huixcolotla, una medida que calificó como indispensable para estabilizar la situación en el municipio.
El funcionario reveló además que, a diferencia de otros ediles que han solicitado apoyo preventivo por amenazas o presencia del crimen organizado, el presidente municipal de Huixcolotla no había solicitado respaldo de las autoridades estatales antes del ataque.
El titular de Seguridad señaló que el operativo estatal permanecerá activo mientras se define la nueva estrategia de protección para el municipio y se concluyen las indagatorias sobre los responsables de la agresión.
Ataque en Huixcolotla
La noche del domingo 2 de noviembre un comando armado emboscó a una patrulla de la policía municipal de Huixcolotla que circulaba sobre la carretera federal Puebla–Tehuacán, a la altura del acceso al municipio.
Dos camionetas blancas cerraron el paso a la patrulla, de las que descendieron al menos siete sujetos armados que abrieron fuego directo contra los oficiales.
Los asesinados fueron los agentes Roberto Pérez Trinidad y Arturo Jiménez Ortigoza, quienes murieron en el lugar; la comandante Yusami Monterrosas Apolinar resultó herida, fue trasladada a un hospital y murió posteriormente.
Tras el ataque, no se reportaron detenciones al cierre de la información y en el lugar se dejó un “narcomensaje” que sugiere vínculo con grupos delictivos. Además, de acuerdo con versiones periodísticas, tras el ataque se reportó el hallazgo de más de 80 casquillos percutidos.
El municipio de Huixcolotla está ubicado en el corazón del llamado “Triángulo Rojo”, zona conocida por la incidencia de robo de hidrocarburos, tomas clandestinas y operaciones del crimen organizado.
