I
Junio de 2023. A unos meses de que arrancara formalmente el proceso electoral intermedio, hechos de violencia aparentemente inconexos comenzaron a saltar a borbotones.
Aunque no existe claridad de cómo comenzó todo, el detonante más importante fue el salvaje asesinato de un antiguo narcomenudista conocido como El Negro, rey del norponiente de la capital, cuya pareja, una sexoservidora de Amozoc, fue levantada para posteriormente aparecer muerta en la cajuela de un automóvil.
La violencia siguió con una balacera en el bar Cronos, en Amozoc, que dejó cinco personas acribilladas, a la que sumó otro enfrentamiento en pleno corazón de San Miguel Xoxtla, en el que perdieron la vida dos policías estatales y hubo ocho criminales detenidos.
Para colmo, un mes después, en octubre de 2023, una nueva balacera en San Miguel Canoa dejó el trágico saldo de cinco personas fallecidas.
Puebla estaba frente a una decena de hechos diferentes, pero todos con un mismo patrón: la aparición de comandos armados, con vestimenta tipo militar, quienes montaban en redes sociales videos de sus bestialidades y un nombre: Operativa Barredora, el autodenominado brazo armado del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Los informes que el gobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina recibió eran sumamente preocupantes, ya que Puebla se enfrentaba a un grupo criminal con un poderío y bestialidad como nunca se había visto en el estado. Una célula que estaba dispuesta a todo para agenciarse la plaza.
Con el mapa de calor en ebullición, el mandatario tomó la decisión de tocar la puerta de Palacio Nacional y por instrucciones presidenciales la encomienda llegó a la Secretaría de Marina Armada de México.
De inmediato se instaló una base de operaciones en Amozoc, con 200 elementos (que en unos meses se incrementarían a 350), quienes estarían coordinados por el entonces secretario de Seguridad Pública estatal, Daniel Iván Cruz Luna.
Pero lo que pocos sabían es que entre los marinos que desembarcaron en Puebla se encontraba quien en ese momento era el más importante especialista en infantería de la Semar para el combate al crimen organizado en el país: el vicealmirante Francisco González Sánchez.
Y como dijeran las abuelitas, “para cada perro hay un palo”.
Con el vicealmirante se desplegaron servicios de inteligencia, logística y combate que pronto darían resultados.
Pero así como la policía no descansa, el crimen tampoco.
La Barredora continuó con sus andanzas. En diciembre de 2023, por ejemplo, se filtró un video en el que un comando armado protagonizó un violento asalto al hogar de un narcomenudista de Santa María Xonacatepec, conocido como El Nacato, de quien nada más se supo.
Los trabajos de contención de la Secretaría de Seguridad Pública, con el apoyo de la Marina, Guardia Nacional y el Ejército mexicano continuaron, pero en marzo de 2024 en pleno proceso electoral, el mapa de calor nuevamente rompió el termómetro.
El 5 de abril de 2024, un automóvil Virtus negro fue abandonado sobre el periférico ecológico. Desde una semana anterior había sido reportado como robado y ahora portaba placas sobrepuestas de la Ciudad de México.
Lo que había en su interior lo cambió todo para siempre en Puebla: bolsas con restos humanos de siete personas y mensajes amenazantes para todos los líderes locales del narcomenudeo en la capital poblana.
Pero, lo que los criminales no sabían es que la coordinación y los servicios de inteligencia estaban tan avanzados que tres semanas después, en un operativo encabezado por la Secretaría de Marina, La Barredora sufriría uno de los golpes más duros con la detención, en la colonia Tres Cruces, de siete personas, una de ellas menor de edad.
La gran sorpresa es que entre los detenidos se encontraba la candidata suplente del PRI a una diputación local, Tania Gómez Trejo, y que la casa de seguridad donde operaban era propiedad de un exdirigente del tricolor capitalino.
El operativo estaba enfocado en la detención de Juan N, conocido como El Apá o El Moreno, quien logró escapar. (En ese momento no había certeza de cómo lo logró, pero ahora sabemos que La Barredora logró infiltrar a mandos directivos en la Policía Municipal capitalina y la Fiscalía General del Estado que han sido destituidos y procesados).
Desde 2024 a la fecha no hay mes que no se aseste un golpe a dicho grupo criminal.
Pero la batalla se ha extendido a otros grupos más. La Barredora, por así decirlo, es el que más ruido hace, pero en la capital y el interior del estado hay otros clanes criminales que también buscan hacer del control de plazas.
Y para ellos también hay es mismo palo.
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II
¿Cuáles fueron las palabras o el diálogo que tuvo con el gobernador Alejandro Armenta cuando lo invitó a ser secretario de Seguridad Pública?, le pregunto al vicealmirante.
“Platicamos acerca del panorama nacional, lo que yo hacía. Me preguntó cómo veía Puebla y le dije que tenía la fortuna de conocer el estado, porque estaba trabajando desde el año 2023, con el secretario anterior y tenía un diagnóstico de lo que pasaba en la ciudad y en los municipios más problemáticos.
“En la estrategia que presentamos a la presidenta (Claudia Sheinbaum) el 2 de enero (de 2025), nosotros fuimos a Palacio Nacional y presentamos una estrategia de seguridad. Y en la estrategia le mencioné que detectaba mayores problemas de inseguridad en San Martín Texmelucan, Puebla capital, Tehuacán.
“Le expliqué que los municipios los íbamos a atender con la estrategia que nosotros presentamos, obviamente una coordinación permanente en los tres niveles de gobierno. Ella lo aceptó bien, nos dio la confianza para que instrumentar la estrategia que nosotros hemos diseñado. En la mayor cantidad estos municipios que nosotros detectamos con problemas hemos hecho muchas operaciones exitosas”.
La ruta definida por el gobernador Alejandro Armenta Mier y vicealmirante Francisco González se encuentra en consonancia con la estrategia diseñada desde el gobierno federal: Atención a las causas, la consolidación de la Policía estatal, el uso de tecnología y la coordinación entre los tres niveles de gobierno.
A eso hay que sumar la inversión histórica que el gobierno de Alejandro Armenta ha hecho para la adquisición de tecnología de punta y el equipamiento de los elementos.
Pero una cosa en la que el vicealmirante ha puesto como eje toral es la inteligencia. Su llegada desde 2023 a Puebla le permitió conocer de cerca a quienes estaban al frente de esa área y con su unción como secretario solo la fortaleció y adaptó a la estrategia en marcha.
A tal grado esta avanzado este camino que Puebla podría convertirse en el segundo estado en el país en que la policía estatal cuente con las facultades para realizar trabajos de inteligencia y para eso no solo hay capacitación sino que cuenta con todo el know how para potenciarlo al máximo.

III
Cuando Francisco González piso Puebla aquel octubre de 2023 traía consigo varios laureles que se ganó a golpe de inteligencia y valentía.
El más importante, quizás, arrebatarle Veracruz a Los Zetas.
Corría el año 2011 y el vicealmirante arribó para coordinar los trabajos de la Marina con policías estatales y municipales en nueve ciudades.
Ahora se lee sencillo, pero la radiografía de ese momento eran balaceras todo el tiempo, suspensión de actividades, bloqueos, cuerpos colgados en los principales puentes y zonas.
Caos, caos, caos.
Recuerda que cuando desembarcó a ese estado lo primero que comprobó es que la vida nocturna se había acabado, que no había gente en la calle y la violencia estallaba por doquier.
“Los Zetas tenían controlada la ciudad y no se movía nada”.
Pero, al igual que en Puebla, los resultados llegaron.
“Nos llevó alrededor de un año de actividades constantes, de operativos de por parte de la Secretaría de Marina, por parte de las unidades de inteligencia, el poder recuperar la ciudad. Estuvimos un año, día y noche, todos los días era trabajo, trabajo, trabajo, trabajo y nos llevó un año recuperar la ciudad y recuperamos la ciudad y luego empezamos a recuperar municipios del Estado”.
El éxito de la estrategia aplicada llevó a que muy pronto de instrumentara la Policía Naval que todavía opera en Veracruz y es una combinación de elementos de la Semar, la Policía estatal y Policía municipal. Ellos son los que hacen cargo de la seguridad del puerto, Boca del Río y otras ciudades.

IV
Cuando la diminuta oposición en Puebla se atreve a cuestionar los resultados en materia de seguridad, la realidad termina por reventarles en la cara.
Los datos duros son incontrovertibles: en un solo año, el gobierno de Alejandro Armenta logró revertir los indicadores de violencia de toda una década y los colocó en mínimos históricos.
Y si se hace la comparación con el año anterior, las cifras también ahí están: El homicidio doloso cayó 10 por ciento; los feminicidios, 43 por ciento; la trata de personas, 52.5 por ciento, los robos bancarios, 28.6 por ciento; el robo a transportistas con violencia, 28.3 por ciento; el robo de vehículos con y sin violencia, 26.4 por ciento y nueve por ciento, respectivamente.
Sin embargo, el principal problema en el combate a la inseguridad es la percepción.
Todo el trabajo que la SSP, la Guardia Nacional, el Ejército la Fiscalía General del Estado pueda dar con golpes al crimen, pueden esfumarse de inmediato con un cuerpo emplayado que aparezca, una balacera en un área concurrida.
Pese a esa situación, el vicealmirante y el gobierno de Alejandro Armenta han demostrado que es posible cambiar la percepción y el mejor ejemplo es el huachicol.
Hace apenas unos años, Puebla ocupaba el nada honroso primer lugar por el número de tomas clandestinas. Hoy la entidad tiene una tasa cero y eso llevó a que Petróleos Mexicanos premiara a Puebla con insumos utilizados en la construcción de vialidades que, sumados a la adquisición de módulos maquinaria por parte de la administración estatal, actualmente permiten la ejecución simultánea de 42 kilómetros de vialidades se intervienen 44 kilómetros de las vialidades más importantes en Puebla y la zona conurbada.
Este esquema, además, permitió que el gobierno del estado construya con un costo de 30 a 60 por cierto menor a lo que otras administraciones con licitaciones tradicionales.
Este esfuerzo, se lee sencillo, pero implicó el despliegue de un aparato de coordinación entre la SSP, Guardia Nacional, Ejército, Marina, Secretaría de Seguridad de Protección Ciudadana, Policías Municipales, Fiscalía para no solo detener a los grupos dedicados al huachicol sino pegar en otras actividades ilegales que utilizan esas organizaciones criminales como cobro de piso o extorsión.

V
Escuchar el trabajo que impulsa el vicealmirante es abrumador en el sentido de que como periodista uno encuentra nota en todo lo que dice, pero un dato que pocos conocen es su papel como primer observador de la realidad de las comunidades.
Sí, así como lee.
En su papel como secretario de Seguridad Pública sabe que la violencia se combate desde sus causas. Es por eso que cuando realiza giras de trabajo, ya sea propias o acompañando al gobernador, lo primero que trata de identificar son las condiciones en que la comunidad se encuentra.
Sin petulancia, afirma que ya recorrió todo el estado de Puebla y desde el año pasado comenzó su segunda vuelta.
Para eso es vital el acercamiento con los presidentes municipales, los comités de Obra Comunitaria, la comunidad en sí misma, porque la base fundamental es arrebatarle al crimen la oportunidad de reclutar a la población, sea jóvenes o no.
“El Gobierno de Estado tiene un programa de obra comunitaria que busca llegar a los lugares de mayor marginación y brindarles las herramientas para que ellos sufran en sus necesidades más apremiantes. Pero también esta parte va de la mano con el deporte, con la cultura, con la música”.
Este acercamiento también permite que se conozca de primera mano las condiciones de inseguridad de cada región y cómo atenderlas, ya que en algunos casos la actividad comercial marca la pauta, como es el robo de mercancías o la colindancia de la Mixteca con otros estados, en donde hay varios grupos delincuencias que buscan internarse de una u otra forma.
“Por eso es muy importante el tejido social. Es fundamental empezar a recuperar esos espacios con actividades deportivas, culturales, educación, convencer a la juventud que el camino es la educación. Parece banal, pero una cancha de basquetbol es fundamental.
“Cuando tú llegas a una comunidad y te das cuenta las necesidades que tienen, el atraso, la marginación, entonces el hecho de que se pueda instrumentar un comité para hacer el techado de una cancha de basquetbol es fundamental, muy importante”.
En otras palabras, es una especie de gran gestor caminando.
VI
El vicealmirante parece a primera vista un tipo serio, que amaga con tener una entrevista de monosílabos o pocas palabras. En realidad, es un hombre de trato afable, brillante en la explicación de sus ideas y no duda en explayarse lo necesario para explicar la importancia de un concepto, una estrategia o un tópico.
La opinión que uno se queda después de charlar es la de un hombre que sabe lo que quiere y que los poblanos estamos en buenas manos.
Por eso no son menores sus palabras cuando refiere lo que significa estar en condiciones de inseguridad como en otras regiones. Se sabe que no son palabras festivas ni halagüeñas, sino de un hombre que sabe a ciencia cierta lo que es vivir en el caos.
Puebla tiene retos de inseguridad, sí, pero no como los odiadores o malquerientes quisieran.
“Los que hemos vivido esta situación de tener tres o cuatro balaceras al día, con 20 camionetas armadas, eso es muy es muy complicado y, obviamente, nosotros nunca hemos pensado que vaya a suceder aquí en el Estado. Por eso precisamente tenemos un nivel de operación constantemente en la calle, operar para evitar que pase esto.
“Quienes ya vivimos esta situación, la verdad que es muy feo vivirlo, sentirlo. El estado tiene su problemática, pero tenemos que trabajar para contener y que la delincuencia no avance y que cada día tengamos mayor percepción y mayor nivel de seguridad. Eso es lo ideal y sobre eso vamos a trabajar”.
