Sumido en la peor crisis de sus 86 años de historia, el Partido Acción Nacional (PAN) intenta reinventarse. El pasado sábado, su dirigente nacional, Jorge Romero Herrera, encabezó un evento presentado como el relanzamiento del partido: nuevo logo, nuevos discursos y la promesa de una apertura ciudadana. Pero detrás del acto de marketing político, el fondo es mucho menos inspirador.
El movimiento esconde una contradicción avasalladora: quienes hoy hablan de cambio son los mismos que hundieron al PAN en su descrédito actual. Los mismos que cargan denuncias de corrupción, que figuran en expedientes judiciales o mediáticos, y que aparecen en las encuestas como algunos de los políticos peor calificados del país.
El nuevo logotipo y la puesta en escena no logran disimular que al frente del proyecto siguen los rostros de siempre: Ricardo Anaya, Santiago Creel, Xóchitl Gálvez, Claudio X. González y el propio Romero Herrera, todos bajo la sombra de una larga cadena de señalamientos.
Romero, autoproclamado arquitecto del “nuevo PAN”, fue señalado por la entonces jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, como “el jefe del cártel inmobiliario” que operó en la alcaldía Benito Juárez, donde él y otros panistas —como Santiago Taboada y Christian von Roehrich— habrían permitido una red de permisos ilegales a desarrolladores.
El escándalo inmobiliario se ha convertido en un símbolo del tipo de corrupción que el PAN prometía combatir cuando nació en 1939. Hoy, su dirigencia parece resignada a administrarla.
Radicalizan su discurso
Pero el intento de refundación no solo implica un reacomodo interno. En el discurso, el PAN ha adoptado una línea ideológica más radical, con un lema que no pasa desapercibido: “Patria, Familia y Libertad”.
Estas tres palabras fueron emblema de los regímenes fascistas y autoritarios del siglo XX. Las usó Benito Mussolini en la Italia fascista; Adolf Hitler en la Alemania nazi; Francisco Franco en la España franquista; y más recientemente, la derecha brasileña que justificó su dictadura militar bajo esos mismos valores.
Que el PAN, un partido que alguna vez se reivindicó como humanista y demócrata, adopte hoy ese lema no parece casual: revela su viraje hacia una ultraderecha moralista, identitaria y excluyente, en un intento desesperado por reconectar con una base conservadora que ya no le cree.

La contradicción de la “apertura”
Aunque el evento se presentó como un llamado a la “sociedad civil”, los invitados que ocuparon los primeros asientos fueron, en su mayoría, figuras políticas conocidas, muchas de ellas con trayectorias contradictorias con los valores que el PAN asegura defender.
Entre los asistentes destacaron:
Alessandra Rojo de la Vega, exdiputada local y actual priista, defensora del feminismo y del derecho al aborto, causas que históricamente el PAN ha rechazado.
Guadalupe Acosta Naranjo, exlíder perredista, también a favor del aborto, quien promueve la creación de un nuevo partido, Somos MX.
Enrique Lamadrid, priista con vínculos recientes con Movimiento Ciudadano.
Fernando Belaunzarán, otro experredista defensor del feminismo y los derechos progresistas.
Lorenzo Córdova, exconsejero presidente del INE, acusado de racismo y señalado por usar al instituto electoral para favorecer al bloque PRI-PAN durante su gestión.
La “apertura ciudadana” del PAN terminó siendo, en los hechos, un desfile de personajes partidistas, algunos enfrentados ideológicamente entre sí y sin conexión clara con la base social que el partido dice querer recuperar.
Crisis y fracturas internas
Mientras el PAN nacional pretende mostrarse unido, su estructura local vive fracturas profundas. En Puebla, panistas ligados al grupo ultraconservador El Yunque denunciaron que la dirigencia estatal, encabezada por Mario Riestra Piña, manipuló el sistema de votación electrónica para imponer consejeros afines.
“El sistema ya está cargado con los nombres de los ganadores”, denunció el exaspirante Fernando Sarur, quien calificó el proceso como una farsa interna.
El episodio exhibe que la “refundación” no es más que un cambio de envoltura sobre una maquinaria desgastada, capturada por grupos de poder enfrentados entre sí.
Aunque Romero asegura que esta nueva etapa del PAN implica caminar sin alianzas, en los hechos el partido mantiene una sociedad política no oficial con el PRI y exdirigentes del PRD, los mismos aliados que llevaron a su última derrota electoral.
La coalición Va por México puede haber terminado formalmente, pero su espíritu —y sus pactos— siguen presentes.
¿Refundación o maquillaje?
El nuevo logotipo, los discursos y los llamados a la juventud parecen poco frente a una realidad política marcada por la desconfianza y los escándalos.
La promesa de cambio suena hueca cuando quienes la pronuncian son los mismos que han encabezado las estructuras señaladas por corrupción, exclusión y prácticas antidemocráticas.
El PAN intenta reinventarse, pero su refundación parece, por ahora, más un rebranding publicitario que una transformación política real.
“Patria, Familia y Libertad” podría ser su nuevo lema; pero mientras sus liderazgos sigan siendo los mismos y sus cuentas sigan pendientes, el partido seguirá siendo el mismo: un proyecto viejo envuelto en una nueva bandera.
Los panistas en Acción
1.- Jorge Romero
Líder del denominado Cártel Inmobiliario, que operó en la extinta delegación Benito durante tres administraciones del PAN, por lo menos desde 2011. Las empresas inmobiliarias acudían a servidores públicos para obtener permisos irregulares por falta de documentos, medidas de protección civil, construcción de pisos extras o donde el uso de suelo no lo permitía. La tarifa base de cobro era de 150 mil pesos y las empresas involucradas debían pagar las campañas de los candidatos de Acción Nacional. En 2024, el Gobierno de la CDMX estimaba que a través de este esquema se construyeron más de 260 pisos extra en al menos 130 edificios, por lo que los involucrados obtuvieron ganancias superiores a los 7 mil millones de pesos. En 2018, tras la muerta del gobernador Miguel Barbosa Huerta, el entonces dirigente nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza, habría negociado con la Secretaría de Gobernación federal el apoyo para que el morenista Ignacio Mier Velazco o alguien de los suyos fuera designado gobernador sustituto a cambio de impunidad hacia los involucrados en el cártel, principalmente Jorge Romero que tenía un proceso de juicio político en San Lázaro y pretendía ser el candidato al gobierno de la CDMX.
2.- Santiago Taboada
En mayo de 2023, la Fiscalía de la Ciudad de México lo implicó como en una red de servidores públicos en la alcaldía Benito Juárez que “idearon un esquema de triangulación de los recursos de la reconstrucción, por los sismos de 2017, para beneficio personal”, de acuerdo con el portal política.expansión.mx, en el que el propio Taboada revela que hay 15 investigaciones en su contra ante la fiscalía antisecuestros y desaparición forzada. El escándalo del Cártel Inmobiliario surgió cuando el panista era alcalde ese lugar, en agosto de 2021, tras la explosión de un edificio explotó en la Avenida Coyoacán.
3.- Mauricio Tabe
El actual alcalde de Miguel Hidalgo es investigado, junto con otros funcionarios, por la Contraloría General de la CDMX por presuntos actos de corrupción a raíz de la autorización de un piso extra en el edificio Lafontaine 110, en la colonia Polanco. A la par, en la Fiscalía General de la República fue presentada una denuncia por los delitos de corrupción, desvío de recursos, peculado y daño al erario por 92 millones de pesos, surgidas de irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación, entre las que se encuentra la supuesta simulación de licitaciones para beneficiar a empresas determinadas y la ausencia de padrones de beneficiarios de los programas sociales.
4.- Ricardo Anaya
El exdirector de Pemex en el gobierno de Enrique Peña Nieto denunció al hoy senador y excandidato presidencial de haber recibido 6.8 millones de pesos a cambio de votar a favor de la Reforma Energética. En 2021, la FGR lo señaló por los presuntos delitos de lavado de dinero, cohecho y asociación delictuosa. Tuvo que huir del país para evitar una detención. Actualmente goza de fuero constitucional por ser senador.
5.- Kenia López
De acuerdo con la más reciente de Enkol-El País, la diputada federal ocupa tiene la segunda peor opinión de la población, con 52 por ciento de calificación negativa, por debajo del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, que suma negativos por 67%. Es considerada actualmente como una de las aspirantes presidenciales del PAN rumbo a 2030.
6.- Santiago Creel
El 9 de enero de 2022, la revista Contralínea, dirigida por el periodista Miguel Badillo, reveló que “la FGR, la Unidad de Inteligencia Financiera y el Servicio de Administración Tributaria mantienen abiertas investigaciones sobre las operaciones del panista Creel Miranda, su hijo Santiago y el excandidato del PAN a la Presidencia, Ricardo Anaya Cortés, relacionadas con una intrincada red financiera que vincula a políticos y despachos de abogados con 36 empresas factureras. La mayoría de esas empresas tienen su sede en Zapopan, principal centro de operaciones del Cártel Jalisco Nueva Generación. Otros ilícitos que se indagan son defraudación del fisco y lavado dinero del narcotráfico”.
7.- Xóchitl Gálvez
En julio de 2023, el exdelegado y primer alcalde en Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo de Vivar, presentó una denuncia penal ante la Fiscalía de la CDMX en contra Xóchitl Gálvez por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, conflicto de interés y corrupción. La acusación sostiene que Galvéz facturó 70 millones de pesos a través de sus empresas OMEI y High Tech Services por la construcción de los desarrollos inmobiliarios Marina Park y Distrito Polanco, cuyos permisos fueron otorgados siendo la propia delegada de Miguel Hidalgo.
8.- Eduardo Rivera Pérez
A su paso por la alcaldía de Puebla, las auditorías Superior del Estado y Superior de la Federación hallaron irregularidades en el uso de más de mil 700 millones de pesos, los cuales no ha podido comprobar. Fue el responsable de sumir al PAN en Puebla en su peor crisis política-electoral de los últimos 45 años. La imposición de candidatos, el agandalle de plurinominales, el otorgamiento de amplios beneficios al PRI y al partido local Pacto Social de Integración provocaron una debacle electoral en municipios y distritos. La bancada del PAN es igual de pequeña como finales de la década de 1970.
9.- Adán Domínguez
Fue impuesto por Eduardo Rivera como su suplente al convertirse en candidato a la gubernatura de Puebla. Durante su periodo como alcalde sustituto, Domínguez fue denunciado por volcar el aparato del Ayuntamiento de Puebla a favor de su otrora jefe, con la repartición de despensas, tinacos azules, materiales de construcción y demás programas. El actual gobierno municipal, encabezado por el morenista José Chedraui Bubib, presentó una denuncia penal en contra de la gestión del panista por un hoyo financiero de 547 millones de pesos y múltiples irregularidades financieras. Domínguez pretendía llegar a la dirigencia estatal del PAN, pero fue vetado por el mismo equipo de Eduardo Rivera.
10.- Mariana Gómez del Campo
Es prima de Margarita Zavala Gómez del Campo, exprimera dama en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa. En 2010, el periódico La Jornada documentó una serie de señalamientos por presuntos casos de corrupción para beneficiar a familiar suyos. El PRD del entonces Distrito Federal presentó una denuncia penal por los delitos de tráfico de influencias y delitos electorales en contra de Mariana y la directora del Instituto Mexicano de la Juventud, tras conocerse una serie de contratos, vía adjudicación directa, a Teresa Gómez del Campo y su cuñada Daniela Verderi Muñuzuri. A la par, se supo que se habría obligado a becarios y personal del Imjuve a afiliarse al PAN. La Jornada asienta en una nota del 3 de febrero de 2010 que, “en una lona colgada en la reja del acceso principal” del Imjuve, que ilustra la “red de corrupción y nepotismo de la familia Gómez del Campo”. Por ejemplo, Juan Ignacio Zavala, fue el “artífice de la estrategia para demostrar con base en las adivinaciones de la bruja Francisca Zetina, La Paca, que Raúl Salinas de Gortari era el asesino de Manuel Muñoz Rocha”; Diego Hildebrando Zavala, “quien obtuvo contratos de Pemex con Felipe Calderón al frente de la Secretaría de Energía”. Mariana Gómez, “acusada de encabezar una red de corrupción en la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) para beneficiar a familiares con programas sociales”, su hermana Teresa y su cuñada Daniela”. Marcia Matilde Altagracia, “una de las propietarias de la guardería subrogada del Instituto Mexicano del Seguro Social que se incendió en Hermosillo, Sonora”.
11.- María Eugenia Campos
Gobernadora de Chihuahua. El 30 de marzo de 2021, el periódico El Heraldo de Chihuahua reveló que la panista estaba bajo investigación de la Fiscalía de ese estado en las carpetas de investigación 2821/2020 y 3022/2020. La primera está involucrada, junto con los líderes del PRI y Verde, de “haber recibido dinero de manera ilegal por parte del exgobernador César Duarte, quien presuntamente los benefició por medio de una nómina secreta y en donde, se dice, la panista recibió 9 millones de pesos”. La otra indagatoria se encuentra en la Fiscalía Anticorrupción por “presuntamente haber recibido dinero de algunas empresas a cambio de la designación de obra pública para el municipio de Chihuahua”.
12.- Enrique Vargas
En diciembre de 2024, la organización consentida del panismo Mexicanos contra la Corrupción e Impunidad publicó lo siguiente: “El gobierno de Huixquilucan, durante la gestión del actual senador del PAN Enrique Vargas del Villar y de su esposa, Romina Contreras Carrasco, asignó más de 82 millones de pesos en contratos a 24 empresas con apariencia de ‘fachada’ ubicadas en la zona metropolitana de la Ciudad de México y en Morelos. Al menos 9 de esas contratistas comparten socios, apoderados y representantes legales con una amplia red de empresas que el SAT ha identificado como ‘fantasmas’ o simuladoras de operaciones, también conocidas como ‘factureras’”.
13.- Mauricio Kuri
Gobernador de Querétaro. En agosto del año pasado, el periodista Agustín Escobar Ledesma, reveló que Mauricio Kuri González, con el apoyo de su cuñado y notario 27, Humberto Palacios Alcocer, se habría adueñado de 18 parcelas ejidales del Ejido Bolaños, equivalente a unas 147 hectáreas, que colindan con el exclusivo fraccionamiento El Campanario. El fedatario, según el reportaje, también habría adquirido varias parcelas, las cuales fueron revendidas a precios exorbitantes. “En 2001, Humberto Palacios compró la parcela 5 del Ejido Bolaños por un millón 360 mil pesos y la vendió 15 años después en 215 millones de pesos”, reveló el periodista.
14.- Mario Riestra Piña
El 30 de abril de 2024, el periódico Hipócrita Lector reveló que, entre 2021 y 2023, Mario Riestra e integrantes de su familia adquirieron “cuatro propiedades en las exclusivas zonas de Playa del Carmen, Isla Mujeres y Cancún, con un valor de 12.1 millones de pesos”, a través de “Luis Adrián Ibarra Ortega, un corredor inmobiliario en Quintana Roo, quien es ampliamente conocido en Quintana Roo no por su actividad comercial sino porque arrastra un oscuro pasado por sus vínculos con Florián Tudor, alias El Tiburón, líder de la mafia rumana en el paradisiaco estado del Caribe mexicano, actualmente preso en el penal de máxima seguridad del Altiplano, acusado por los delitos de delincuencia organizada, trata de personas, extorsión y tentativa de homicidio agravado”. En redes sociales se denunció que el hoy líder estatal del PAN sería el responsable de operar una red de granjas de bots desde la que se han lanzado diferentes campañas contra adversarios políticos, como el gobernador Alejandro Armenta Mier.
15.- Luis Felipe Bravo Mena
Ideólogo personal de Manuel Clouthier, presidente nacional del PAN, exsecretario particular de Felipe Calderón. Como presidente de la Comisión Especial Anticorrupción del PAN nunca llegó a sancionar ni presentar denuncias en contra de los principales cabecillas del Cártel Inmobiliario ni se supo de sanciones reales contra panistas involucrados en escándalos de corrupción como Oceanográfica.
