La Cámara de Diputados de Brasil aprobó este miércoles una moción de urgencia para tramitar un proyecto de amnistía que podría beneficiar al expresidente Jair Bolsonaro, condenado la semana pasada a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado.
El proyecto de ley, concebido inicialmente para otorgar perdón a los bolsonaristas condenados por la asonada del 8 de enero de 2023 en Brasilia, ha sido prioridad del partido del exmandatario en esta legislatura.
Con 311 votos a favor y 163 en contra, la moción permitirá que la propuesta sea discutida directamente en el plenario, sin pasar por comisiones.
Bolsonaro busca apoyo parlamentario
Bolsonaro, de 70 años, cumple prisión domiciliaria preventiva en Brasilia y este miércoles fue diagnosticado con cáncer de piel. Condenado por la Corte Suprema por liderar una organización armada para impedir la asunción del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en 2023, el exmandatario busca apoyo del Congreso, de mayoría conservadora, para resolver sus problemas judiciales.
El proyecto podría beneficiar a unas 700 personas ya condenadas por la asonada contra las sedes de los poderes públicos, considerada por la Corte Suprema como parte de la trama golpista instigada por Bolsonaro.
“Necesitamos pasar esta página de nuestra historia y aprobar la amnistía, porque Bolsonaro merece recuperar todo aquello que Alexandre de Moraes le quitó”, declaró el senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente.
El presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, señaló que se nombrará un relator para alcanzar “lo antes posible” un texto con “apoyo de mayoría amplia”, pero advirtió que rechazará cualquier versión que “traiga aún más polarización”.
Obstáculos legislativos y judiciales
El proyecto aún enfrenta un largo recorrido: deberá superar la resistencia del oficialismo en la Cámara, luego pasar al Senado —donde el gobierno de Lula tiene más peso que en la cámara baja— y, eventualmente, podría ser vetado por el propio presidente.
Además, varios magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF) han manifestado que una amnistía de este tipo sería inconstitucional.
La ministra de Relaciones Institucionales, Gleisi Hoffmann, advirtió en X:
“Una eventual amnistía, lejos de abrir el camino para cualquier pacificación, sería un desafío al poder judicial y a la conciencia democrática del país”.
El juez Alexandre de Moraes, encargado del caso, desmintió rumores de un supuesto acuerdo secreto con el parlamento para reducir penas a los condenados por el 8 de enero a cambio de mantener a Bolsonaro en prisión domiciliaria.
“El STF no hace acuerdos. El STF aplica la ley”, subrayó en un comunicado.
Apoyos internacionales y panorama político
Bolsonaro ha denunciado ser víctima de persecución judicial y recibió respaldo del expresidente estadounidense Donald Trump, quien impuso aranceles del 50% a productos brasileños en rechazo a lo que calificó como una “caza de brujas” contra su aliado. Washington también sancionó a magistrados del STF, incluido Moraes.
Mientras prepara una apelación a la condena, Bolsonaro sigue inhabilitado políticamente hasta 2030 por difundir desinformación sobre el sistema electoral.
Brasil celebrará elecciones presidenciales en 2026, aún sin un candidato definido de la derecha para reemplazar a Bolsonaro. En contraste, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de 79 años, ha reiterado su intención de buscar la reelección.
