La autopista México-Puebla, una de las más transitadas del país e importante para el transporte de mercancías, fue durante años una ruta atractiva no solo para el comercio, sino también para grupos delictivos que encontraron en ella accesos irregulares para cometer asaltos, emboscadas y robos a transportistas, pero hoy, ese paso empieza a cerrarse.
El vicealmirante Francisco Sánchez González, titular de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, reveló que se han identificado seis puntos neurálgicos, desde Río Frío hasta Esperanza, por donde ingresan bandas criminales, aprovechando caminos de terracería o tramos sin vigilancia para atacar y luego escapar impunemente.
“Sobre la autopista 150 tenemos detectados seis tramos, esta iniciativa de bloquear los accesos que tienen los grupos delincuenciales hacia la autopista está siendo apoyada por la iniciativa privada”.
Los puntos críticos, dijo, incluyen a municipios y zonas como Río frío, San Martín Texmelucan, San Miguel Xoxtla, Huejotzingo y Esperanza, donde han recibido la mayor cantidad de reportes sobre la comisión de delitos.
Pero esta vez, las autoridades decidieron ir más allá de los patrullajes convencionales, al anunciar que, en coordinación con la iniciativa privada, la SSP ejecutará obras de infraestructura para sellar esos accesos.
La intervención no será superficial: se contemplan excavaciones de hasta dos metros de profundidad para que los delincuentes no puedan utilizar esos caminos como rutas de entrada o salida.
Por otro lado, el secretario de seguridad afirmó que uno de los focos más peligrosos de delincuencia fue la venta falsa de vehículos a través de redes sociales, particularmente en San Martín Texmelucan.
Recordó que las víctimas acudían a supuestos puntos de encuentro para cerrar la compra de un auto y en lugar de salir manejando, terminaban asaltadas o incluso heridas.
Sánchez González detalló que gracias al reforzamiento de la vigilancia y a un trabajo de inteligencia digital, este tipo de delitos ha disminuido considerablemente en los últimos meses.
Al pronunciamiento sobre una baja en la incidencia delictiva se sumó el gobernador Alejandro Armenta, quien apuntó que la disminución en la criminalidad fue posible gracias a la coordinación entre los tres órdenes de gobierno.
Inclusive, señaló que en San Martín Texmelucan operaba un narcolaboratorio, mismo que fue desarticulado y que provocó en cascada enfrentamientos entre grupos delictivos.
“En San Martín Texmelucan desde nuestra llegada han ido a la baja los índices delictivos. Ha habido actos violentos sí, a consecuencia de la acción, de todos los indicadores que les mostramos van a la baja, porque hay contención”.
El discurso del gobernador Alejandro Armenta sucedió en el contexto de la puesta en marcha de las operaciones de una nueva compañía de la Guardia Nacional en Santa María Moyotzingo, comunidad perteneciente al municipio de San Martín Texmelucan.
El mandatario estatal encabezó la apertura del cuartel número 168 de dicha corporación en el estado, lo que eleva a 13 el total de sedes federales desplegadas en territorio poblano.
La nueva base está integrada por 130 efectivos, con una participación femenina cercana al 30 por ciento y su instalación responde a los constantes hechos delictivos que colocaron a esta zona como uno de los principales focos rojos en materia de seguridad.
“En esta región, donde tenemos colindancias con varias entidades federativas, es el paso obligado hacia la capital del país, se han suscitado hechos delictivos que han tenido una creciente en los últimos meses. Aquí en Moyotzingo se han desplegado acciones, aquí en San Martín Texmelucan se han desmantelado laboratorios, y se han detenido a delincuentes. Ha habido una acción contundente por parte de las autoridades en materia de seguridad”, sentenció.
