El secretario de Seguridad Pública de Puebla, Francisco Sánchez González, reconoció que los reclusorios de San Miguel y Tepexi de Rodríguez atraviesan complicaciones derivadas de la operación de delincuentes de alto perfil que, pese a su condición de internos, mantienen cierto control desde el interior.
Según explicó, cuando estas personas ven afectadas sus “comodidades”, recurren a pagar a terceros para organizar manifestaciones en su favor, sin embargo, el vicealmirante dejó claro que su administración no protege a nadie y que existe una política de cero tolerancia frente a irregularidades.
Además, puntualizó que la evaluación de colaboradores dentro del sistema penitenciario es constante, por lo que se realizan ajustes cuando se detectan anomalías.
En este contexto, Sánchez González informó que, una vez que concluya el proceso judicial por feminicidio en contra de Javier López Zavala, quien ya fue sentenciado previamente por violencia familiar, se podría solicitar su traslado a un penal federal.
El exfuncionario se encuentra entre un grupo de cinco internos considerados de alta peligrosidad que el gobierno estatal busca enviar a Ceferesos.
Sánchez González precisó que la lista completa enviada al director nacional de centros penitenciarios contempla a 20 reclusos, aunque los casos más delicados están concentrados en los penales de San Miguel y Tepexi.
Cabeza humana de Acatzingo
Por otro lado, el secretario presentó avances sobre la identificación de una cabeza humana localizada en pleno centro de Acatzingo el pasado sábado 27 de septiembre, al confirmar que la víctima era originaria de Tecamachalco.
En redes sociales circuló la versión de que se trataba de Julio, un empresario de 30 años secuestrado desde el 23 de septiembre. De manera extraoficial trascendió que la familia habría pagado el rescate con la promesa de que sería liberado con vida, aunque hasta ahora no se ha encontrado el resto del cuerpo.
Testigos denunciaron que policías municipales alteraron la escena al mover los restos y trasladarlos hacia la autopista Puebla-Orizaba, en el tramo que conecta con Huixcolotla.
