El Consejo de Resistencia en Defensa del Inmigrante, integrado por cerca de 200 sindicatos y organizaciones sociales, convocó a una movilización masiva el 1 de mayo en esta ciudad para defender los derechos laborales y migratorios, y exigir justicia ante lo que calificaron como “gobierno hostil de Donald Trump”.
La marcha iniciará a las 12:00 horas desde el Parque Unión, en la intersección de la Calle Randolph y la Avenida Ashland, y concluirá en el Parque Grant. Se convocó a los participantes a concentrarse desde las 11:00 horas.
El activista Carlos Arango, líder migrante mexicano, explicó que la movilización busca detener las deportaciones, rechazar las redadas, respaldar a la comunidad LGBTQ+, solidarizarse con Palestina, defender el derecho a la sindicalización, exigir mejores salarios, proteger el medio ambiente, garantizar los derechos de las mujeres y frenar el desmantelamiento del Departamento de Educación.
“Cada organización llevará sus pancartas y consignas”, detalló.
Héctor Rico, uno de los organizadores, hizo un llamado a los inmigrantes, sindicatos y ciudadanos a participar “hombro con hombro como trabajadores y ciudadanos del mundo”. Estimó una asistencia cercana al medio millón de personas y una duración aproximada de tres horas. Añadió que el comité organizador mantiene coordinación con las autoridades municipales para asegurar condiciones de seguridad durante el recorrido.
Las protestas se extenderán hasta el 5 de mayo, con actividades consecutivas que incluyen “faltas masivas al trabajo” los días 2, 3, 4 y 5 de mayo. En estas fechas, se planean jornadas sin asistencia laboral como forma de protesta. Los organizadores calificaron estas acciones como herramientas para visibilizar las condiciones de la comunidad migrante y trabajadora.
La elección del 1 de mayo como fecha clave no es casual. Aunque Estados Unidos no reconoce oficialmente esta conmemoración, es en Chicago donde se originó la lucha por la jornada laboral de ocho horas tras los sucesos de Haymarket Square en 1886. En esa ocasión, una explosión durante un mitin obrero resultó en la muerte de un agente policial. Posteriormente, ocho activistas anarquistas fueron condenados sin pruebas por un jurado parcial.
Cuatro de ellos, George Engel, Adolph Fischer, Albert Parsons y August Spies, fueron ejecutados el 11 de noviembre de 1887. La marcha del 1 de mayo se instituyó en su memoria, pues Albert Parsons, junto con su esposa Lucy González Parsons, encabezó aquella primera protesta obrera.
La fecha quedó grabada como un símbolo de lucha por los derechos laborales a escala global, mientras que en Chicago mantiene vigencia histórica y política como epicentro de demandas sociales.
Los convocantes subrayaron que este año no sólo se trata de reivindicar el pasado, sino de enfrentar políticas que, aseguran, vulneran a las comunidades migrantes, limitan libertades sindicales y amenazan derechos fundamentales.
Las protestas previstas para mayo buscarán mantener la presión social mediante paros, ausencias laborales organizadas y presencia en espacios públicos, todo bajo la consigna de unidad entre trabajadores locales y migrantes.
