Contrario a lo que el PRIAN vaticinaba, la reforma a la Ley de Movilidad y Seguridad Vial del Estado de Puebla que regula el uso de motocicletas e impone la obligatoriedad de identificación a sus usuarios fue aprobada por una aplastante mayoría en el Congreso del estado y evidenció la ruptura de la oposición.
El primer efecto sobre el impacto que tuvo esta legislación es que a la sede legislativa acudieron solo repartidores de servicios conocidos como delivery, quienes criticaron que la reforma sería discriminatoria, ya que a este sector es el único al que le impusieron la obligatoriedad de utilizar chalecos antireflejantes.
El Congreso del Estado de Puebla aprobó la regulación del uso de motocicletas, que establece que deberán portar un código personal en su casco y ya no el número de placa como se había planteado.
La discusión de la “Ley Casco” no fue unilateral. Pues a lo largo de casi un mes, los legisladores escucharon a diversos actores sociales.
Por un lado, grupos de motociclistas y repartidores manifestaron su inconformidad ante lo que consideraban una posible criminalización y riesgos adicionales al ser identificados como portadores de dinero.
«De por si ya somos un blanco, más con ese chaleco vamos a ser más visibles para un ratero en un callejón (…) Nos quieren marcar como si fuéramos criminales o vacas, con un distintivo que al final no nos servirá», expresó uno de los inconformes que se manifestaron afuera del Congreso.
La inconformidad en este sector se debe a que entre las reformas se estableció que los repartidores deberán usar obligatoriamente un chaleco o chaqueta con al menos el 20 por ciento de material reflejante.
En la otra cara, algunos ciudadanos compartieron su preocupación por la dificultad de identificar a quienes cometen delitos usando motos, especialmente por el uso de cascos cerrados y placas alteradas.

La presidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Laura Artemisa García Chávez fue la encargada de mantener un canal abierto de diálogo para garantizar una legislación equilibrada y sensible a todas las voces.
Prueba de ello fue que se determinó eliminar el uso del chaleco con el número de placa visible de forma obligatoria. Esto obedeció a factores prácticos: porque puede quedar cubierto por mochilas, cajas de reparto u otros objetos, lo que vuelve ineficiente su uso como herramienta de identificación.
La diputada de Morena dejó claro que el objetivo de la medida es brindar herramientas a la Secretaría de Seguridad Pública para actuar con mayor rapidez en casos de delitos, no imponer restricciones arbitrarias.
A pesar de la división que generó entre los sectores, este miércoles se aprobó el decreto con 37 votos a favor y dos en contra para reformar y adicionar diversas disposiciones a la Ley de Movilidad y Seguridad Vial del Estado y regular la circulación de motocicletas, así como dar seguridad vial.
Esta nueva Ley fue aprobada por la bancada panista, que incluye a los diputados Susana Riestra, Marcos Castro, Rafael Micalco y Celina Bonaga, quienes argumentaron ser una “oposición responsable”.
Residual, el voto en contra
Mientras que los votos en contra fueron de la diputada del PRI, Delfina Pozos Vergara y de Movimiento Ciudadano, Fedrha Suriano Corrales.
José Miguel Trujillo de Ita fue el diputado que argumentó su voto a favor dejando claro que esta iniciativa es fruto de meses de trabajo “serio, abierto, colectivo y plural”, pues la reforma fue construida con la participación de diversos actores: ciudadanía,s colectivo de motociclistas, expertos en movilidad, fabricantes de motocicletas y autoridades de seguridad.
“No es una iniciativa autoritaria ni impuesta, es una reforma construida con la es una respuesta responsable ante la realidad que no podemos seguir ignorando”, expuso.
Reconoció que en Puebla las motocicletas se han vuelto parte esencial de la vida cotidiana del trabajo y de la movilidad, pero también señaló que el uso desregulado y sin control ha incrementado los accidentes y ha dificultado la identificación de vehículos en hechos delictivos, generado vacíos legales que ponen en riesgo tanto al conductor como a los demás ciudadanos.
“Esta reforma no prohíbe el uso de motocicleta, no criminaliza, no persigue. Regula, ordena y protege”, reiteró.
Recalcó que las consultas con los ciudadanos y expertos dejó claro que no es una reforma para unos cuantos, sino una legislación pensada desde el principio constitucional de seguridad pública.
En tanto, el diputado Rafael Micalco pidió que se retirara el artículo es el 123 bis que es un en su parte primera que se refiere al tema de que los conductores de servicios de reparto deberán usar el chaleco con un 20 por ciento de reflejante.
En su opinión, dijo que se expone también a los ciudadanos y atenta contra un derecho humano, pues son muchos los usuarios que se dedican a las entregas a domicilio y a la mensajería, lo cual también pudiera ser discriminatorio, dado que eso solo aplica para ellos y al resto de motociclistas no.
Sin embargo, dijo que el mismo artículo tiene otras partes que consideró son positivas por ejemplo llevar siempre luces encendidas.
Finalmente su propuesta fue rechazada por el resto de los diputados.
Mientras que la diputada de Movimiento Ciudadano, Fedhra Suriano consideró que aunque la iniciativa en esta reforma busca mejorar aspectos cruciales en materia de seguridad pública y vial, la propuesta también contiene medidas recaudatorias, que lejos de beneficiar a la ciudadanía impondrán nuevas cargas fiscales a las familias poblanas en pasan un momento de gran dificultad económica.
Señaló que se prevé un cobro por el distintivo que deberán portar los motociclistas en sus cascos, el cual no está incluido en la Ley de Ingresos el 2025, lo cual dijo ya generaría un vacío legal y “abre la puerta una oleada de amparos”, pues si un cobro no está previsto en la ley de ingresos no se puede hacer exigible a la ciudadanía.
El dictamen aprobado quedó con las iniciativas de las y los diputados Elvia Graciela Palomares Ramírez, Modesta Delgado Juárez, Rosalío Zanatta Vidaurri, José Luis Figueroa Cortés, José Miguel Trujillo de Ita y Laura Artemisa García Chávez, también se tomaron en consideración las propuestas realizadas por los participantes en mesas de trabajo.
