La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, celebró este martes el fin de la actual Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), encabezada por la ministra presidenta Norma Lucía Piña Hernández. En su opinión, este ciclo concluye una etapa en la que el Poder Judicial sirvió a intereses de élites, caracterizada por prácticas de amiguismo y nepotismo.
Sheinbaum recordó que la reforma judicial de 1994, impulsada por el entonces presidente Ernesto Zedillo, estableció el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) con el objetivo de vigilar a los juzgadores. Sin embargo, señaló que, a lo largo de los años, el proceso de selección de ministros se volvió dependiente del poder presidencial, lo que afectó la independencia del Poder Judicial. Este ciclo, según la mandataria, culmina con la reforma judicial impulsada por su administración, que establece la elección directa de los jueces y magistrados, promoviendo una mayor autonomía y transparencia en el sistema judicial.
En relación con la Reforma Electoral, Sheinbaum destacó que se busca una representación más auténtica del pueblo, reduciendo el uso de recursos públicos y aumentando la transparencia. Aseguró que la discusión está abierta y se llevará a cabo en conjunto con los partidos políticos para formar una propuesta que refleje los intereses de la ciudadanía.
La presidenta concluyó afirmando que, a partir del 1 de septiembre, inicia una nueva era en el Poder Judicial mexicano, caracterizada por una mayor justicia y equidad para todos los ciudadanos.
