Cuando Alejandro Armenta Mier escuchó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconocer su trabajo de prevención y combate a la violencia contra las mujeres, solo sintió agradecimiento porque en su lucha ha tenido todo el respaldo de la líder de la 4T en México.
Así lo reconoció el propio gobernador de Puebla ante los reporteros. No estaba alejado de la razón. En los 124 días que lleva al frente de las riendas del estado, su administración ha atendido a 6 mil 500 mujeres diariamente, a través del programa estrella de su gestión: las Casas Carmen Serdán, es decir, un promedio diario de 54.
Las Casas Carmen Serdán, explicó, no son solo refugios. Son espacios que ofrecen atención psicológica, asesoría jurídica, una bolsa de trabajo, y sobre todo, una oportunidad para volver a empezar.
La colaboración entre dependencias también ha sido clave. En cada casa participan la Fiscalía, el Sistema DIF, el Poder Judicial y otras instancias que no solo atienden, sino que previenen. El objetivo para 2025 es ambicioso: instalar 27 Casas Carmen Serdán, una en cada microregión del estado.

Pero el verdadero indicador apareció entre las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Puebla ha reducido en 20 por ciento los casos de feminicidio. Eso, advirtió Alejandro Armenta, es un triunfo compartido con la Federación y principalmente a quienes están en la primera línea de atención a las víctimas.
“El reconocimiento es para las poblanas, para los poblanos que han atendido a más de 6 mil 500 mujeres. El reconocimiento es para la Fiscalía, el reconocimiento es para el Poder Judicial, el reconocimiento es para el personal del DIF. Queremos que Puebla pueda ser un santuario, sabemos que eliminar el feminicidio será muy complejo, pero me quiero atrever a decirlo, que seamos de los estados con menos
feminicidios”, expresó.
Hace poco, tras el feminicidio de Fany Rodríguez, Armenta anunció atenciones a mujeres en una Casa Carmen Serdán también en Xicotepec. Y este jueves, mientras hablaba de mujeres y violencia, otra herida se asomó: la de las desapariciones.

El gobernador fue claro. Estará dispuesto a reunirse con el colectivo Voz de los Desaparecidos, luego de que pidieron participar en el proceso para elegir al nuevo titular de la Comisión de Búsqueda del Estado.
Dijo que el cambio no responde a un problema de eficiencia, sino simplemente a un cumplimiento de ciclos. Pero entendía la preocupación.
Pidió que se genere una agenda de trabajo con la Secretaría de Gobernación y una vez establecida, él se sentará con ellos. “Estamos abiertos al diálogo”, dijo. Y lo dijo sin rodeos.
Reconoció que la desaparición de personas es una de las crisis más dolorosas que enfrenta Puebla —y el país—. Por eso, adelantó que vendrá un plan de fortalecimiento institucional: más recursos, más equipo, más personal capacitado y más humanidad.
“No hay margen para la indiferencia cuando hay madres buscando a sus hijos”, externó. A la par, aseguró que la justicia para las mujeres y la búsqueda de los desaparecidos no son un apartado, sino una prioridad.
