La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) confirmó la captura de Brayan Andrés López Sánchez, conocido como El Orejas, en el municipio de Chimalhuacán, Estado de México. Autoridades federales lo identifican como un objetivo prioritario dentro de las operaciones contra el crimen organizado, pues es señalado como presunto responsable de delitos contra la salud y extorsión.
Su trayectoria criminal lo ubica como uno de los principales operadores de la célula delictiva “La Nueva Era”, considerada brazo armado de La Unión Tepito en la región oriente del Valle de México.
De acuerdo con la información oficial, la detención ocurrió durante un operativo sobre la avenida Lázaro Cárdenas, en la esquina con Francisco I. Madero, en el centro de Chimalhuacán. Elementos de seguridad lo interceptaron cuando circulaba a bordo de un vehículo particular y procedieron a efectuar una revisión protocolaria.
Durante el cateo de persona le fueron aseguradas varias dosis de metanfetamina y cocaína, además de un teléfono celular y dinero en efectivo. Una vez confirmado su arresto, el sujeto fue trasladado al Ministerio Público de la demarcación, donde quedó bajo custodia.
Las investigaciones ministeriales refieren que El Orejas, de treinta años de edad, se encontraba bajo seguimiento debido a su presunta participación en diversos hechos de violencia registrados en 2024.
Entre ellos destaca el homicidio de un hombre cometido el 14 de enero y el ataque con explosivos a una tortillería el 2 de julio. Dicho atentado fue especialmente significativo, pues marcó un punto de inflexión en la escalada de violencia en la zona. Tras ese hecho ya había sido detenido otro integrante de la misma red de extorsión, identificado como Jesús Ángel “N”. Ambos formaban parte de la estructura de intimidación y cobro de piso atribuida a “La Nueva Era”.
El patrón de extorsiones detectado en la región muestra que la célula criminal se especializaba en presionar a negocios de consumo básico como tortillerías, carnicerías y rosticerías, a los que imponía pagos periódicos a cambio de “seguridad”.
En caso de resistencia, los comerciantes sufrían amenazas, agresiones o ataques a sus establecimientos. Esta forma de operar reproduce los métodos tradicionales de La Unión Tepito en la Ciudad de México, organización que ha extendido su influencia hacia los municipios mexiquenses colindantes con la capital.
Tras su captura, varios propietarios de negocios acudieron al Ministerio Público de Chimalhuacán, donde identificaron directamente a López Sánchez como el responsable de las extorsiones de las que fueron víctimas.
Sus testimonios reforzaron las carpetas de investigación abiertas en su contra. Según el reporte de la SSPC, las denuncias recabadas permitieron confirmar la operación sostenida de la red criminal y el grado de violencia utilizado para consolidar el control territorial en al menos tres municipios: Chimalhuacán, Chicoloapan y La Paz.
La detención fue presentada por las autoridades como un golpe a la estructura delictiva que operaba en esa región. Sin embargo, especialistas en seguridad advierten que el arresto de un líder local no necesariamente desarticula toda la red.
En ocasiones, estas organizaciones mantienen operatividad gracias a la existencia de mandos intermedios que sustituyen de inmediato a los detenidos. Aun así, la aprehensión de El Orejas constituye un avance en las investigaciones contra “La Nueva Era” y envía un mensaje de respuesta a los comerciantes afectados.
La SSPC reiteró que se mantendrá la coordinación con las autoridades del Estado de México y con los municipios afectados, con el fin de ampliar las investigaciones y evitar que otras células retomen el control del territorio. Se prevé que en las próximas horas se judicialicen las carpetas correspondientes para definir la situación legal de López Sánchez. Mientras tanto, la presión de los comerciantes continúa: esperan que la detención no quede solo en un hecho aislado, sino que abra paso a una estrategia integral para garantizar la seguridad en la zona oriente del Valle de México.
La captura de El Orejas se suma a una serie de operativos recientes contra células vinculadas a La Unión Tepito, lo que refleja la atención prioritaria del gobierno federal hacia las dinámicas criminales que trascienden la capital y se extienden hacia el Estado de México. El reto ahora consiste en sostener las acciones de inteligencia, mantener la protección a testigos y fortalecer los mecanismos de denuncia ciudadana que permitan frenar el ciclo de violencia y extorsión que afecta directamente a la economía de barrio y a miles de familias en la periferia urbana
