El sol por fin se asomó entre las nubes que habían castigado durante días a la Sierra Norte de Puebla. Aún con calles pantanosas y viviendas destruidas, la población salió a las
I Habían pasado nueve días desde que la tragedia —vestida de lluvias, deslaves, muertos, desaparecidos, llanto— sepultó la Sierra Norte. Era 11 de octubre de 1999. Ernesto Zedillo, con el lodo cubierto
En la Sierra Norte, el agua llegó sin pedir permiso. Primero fue el ruido, después vino el golpe seco del lodo arrastrando todo: casas, árboles, animales, vidas. En cuestión de minutos, la
El agua llegó con violencia y dejó, en cuestión de horas, pueblos aislados, caminos partidos, techos arrancados y familias buscando a sus desaparecidos. Entre el 8 y el 12 de octubre, un
La Cámara de Diputados habilitará un centro de acopio en el Palacio Legislativo de San Lázaro para recolectar víveres y artículos de primera necesidad destinados a las comunidades afectadas por las intensas