El gobernador Alejandro Armenta volvió a poner sobre la mesa el tema que más incomodidad genera a los gobiernos que heredaron la era morenovallista: las deudas a largo plazo que siguen consumiendo miles de millones de pesos del presupuesto estatal.
Esta vez, anunció que su administración inició el proceso para renegociar el contrato del Centro Integral de Servicios (CIS) de Angelópolis, un compromiso que al momento todavía pretende absorber recursos públicos hasta 2037.
El mandatario calificó al CIS como uno de los símbolos del modelo financiero que se montó en el sexenio del panista Rafael Moreno Valle, al que acusó de haber utilizado los Proyectos de Prestación de Servicios (PPS) como un mecanismo “corrupto” que dejó obras costosas y deudas “amarradas” por décadas.
El contrato del CIS fue firmado en 2013 y obliga al estado a cubrir pagos por 25 años, hasta 2037. Armenta explicó que, de la cifra original, que ascendía a mil 372 millones 679 mil pesos, aún falta por liquidar poco más de la mitad: alrededor del 50.3 por ciento. El pago anual alcanza los 677 millones 188 mil pesos, aunque el presupuesto 2026 marca un desembolso de 259 millones de pesos.
Armenta recordó que una operación similar ya logró cerrarse: la liquidación anticipada del Museo Internacional del Barroco (MIB), lo que representó un ahorro global cercano a los 8 mil millones de pesos. Ese resultado, dijo, lo animó a intentar la misma ruta para el CIS.
El gobernador también volvió a referirse a las plataformas de Audi en San José Chiapa, otra obra que el estado arrastra desde la misma época. El pago total por su operación y mantenimiento es de 753.7 millones de pesos, un compromiso que se mantendrá hasta 2028.
Al comparar estas cifras, Armenta sostuvo que el Fórum Pensar en Grande, que sustituirá a la Plaza de Toros El Relicario, costará menos que lo que Puebla deberá pagar únicamente por el CIS en 2026, un ejemplo que usó para insistir en que las decisiones financieras del panismo afectaron la capacidad de inversión pública.
“La noche triste de la corrupción, el saqueo de Puebla, está amaneciendo ya la luz, pero todavía hay penumbras que estamos eliminando”, dijo.

Por otro lado, el mandatario endureció el tono al referirse a los empresarios beneficiados con estos contratos, a quienes acusó de haberse aprovechado del erario.
Incluso ironizó con que, si aceptaran cerrar el capítulo del CIS, “hasta una placa” les pondría, en referencia a lo que describió como ganancias extraordinarias derivadas de los PPS.
Armenta afirmó que su gobierno no replicará los mecanismos que permitieron “complicidades” en el pasado y advirtió que tampoco tolerará irregularidades dentro de su gabinete, mientras que cualquier funcionario señalado por corrupción enfrentará consecuencias, sin importar su cercanía política.
La secretaria de Finanzas, Josefina Morales, detalló que el próximo año se destinarán 2 mil 519 millones de pesos para cubrir compromisos heredados de administraciones anteriores.
La liquidación del Barroco ya permitirá una reducción notable en este rubro, pero los pagos de Audi y del CIS continúan siendo los dos grandes lastres.
Armenta apuntó que el objetivo es “cerrar la noche triste de la corrupción” que dejaron los proyectos estrella del morenovallismo y liberar recursos para lo que consideró la nueva etapa de inversión estatal.
“Ese modelo de negocio es corrupto, se robaron el dinero. Las plataformas debieron tener otro valor, igual que el Museo Barroco. Los señalamos de presuntos corruptos y rateros, no de tontos, por eso se van a estudiar a Harvard, salen con mención honorífica, porque saben cómo crear sistemas de corrupción y de saqueo. No todos los que se van a Harvard, solo los malosos, que de por sí tienen ADN ratero”, dijo.
Por otro lado, el Coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, apuntó que la reducción de 69.66 por ciento en cuanto al presupuesto de la Secretaría de Arte y Cultura, se debe a que el Gobierno del estado liquidó la deuda del MIB a través de una negociación, con lo cual libraron una buena parte del recurso que antes destinaban para el museo.
“Tenía la Secretaría de Cultura cargados anualmente 523 millones de pesos, como ya se hizo esta renegociación, ésta terminación anticipada, este recurso ya no los dispone el estado y ya no los tiene cargados esta Secretaría”, apuntó.
Al respecto, Armenta Mier remató que este recurso que tenía la Secretaría de Arte y Cultura era “inflado” como supuesto apoyo para actividades culturales, cuando en realidad iba a manos de empresarios que se confabularon con funcionarios públicos para saquear las arcas estatales.
“¿No estamos hablando de cualquier cosa ¿Qué podríamos hacer con 523 millones de pesos? Comprar 10 módulos de pavimento, es la mitad del presupuesto de Obra Comunitaria de este año, la mitad del presupuesto. ¿En dónde iban a parar esos 523 millones? De los cuales los poblanos contribuían con sus impuestos”, sentenció.
