El gobernador Alejandro Armenta ratificó que el tren de pasajeros México-Puebla-Veracruz aprovechará las vías férreas existentes, un planteamiento ya confirmado por la presidenta Claudia Sheinbaum, y anunció que el proyecto forma parte de un plan más amplio que incluye mejorar la conectividad con el Aeropuerto Internacional “Hermanos Serdán”, la electromovilidad, ciclopistas, carreteras y hasta un futuro sistema de cablebús.
Armenta explicó que estos planes se han trabajado desde el periodo de transición y aseguró que la entidad está lista para integrarse a una red nacional de movilidad de personas y mercancías.
Según explicó, las vías férreas actuales permitirán conectar a Puebla y Tlaxcala con la Ciudad de México sin necesidad de nuevas obras invasivas.
“Es un megaproyecto que requiere su tiempo, ahora la presidenta está avanzando con los trenes hacia la zona Centro-Norte del país, pero ya lo ha mencionado, ella ha dicho que esta red fue la primera de del continente entonces, se van a utilizar las vías férreas existentes y nos van a permitir conectar a Puebla-Tlaxcala con la Ciudad de México y lo importante también es tener conectividad con los aeropuertos”.
Además, insistió en que será importante vincular este proyecto ferroviario con los aeropuertos existentes, lo que dio pie a una reciente reunión con el director de Aeropuertos y representantes de la Guardia Nacional, entidad que resguarda el aeropuerto de Huejotzingo.
Expresó que en dicha reunión, se dio cuenta de que cerca del Aeropuerto Internacional “Hermanos Serdán” existen terrenos invadidos que representan un obstáculo para las obras de modernización de la infraestructura aeroportuaria. Sin embargo, señaló que ya se identificaron estas áreas y se busca recuperarlas mediante procesos de conciliación, sin recurrir a confrontaciones.
“Lo que pedimos fue que nos permitieran establecer algunas mejoras, situación que ellos están viendo, estamos revisando los terrenos invadidos ahí, estamos planteando el poder recuperarlos con conciliación social y se está atendiendo”.
Además, el mandatario adelantó que se busca reactivar los vuelos internacionales desde Puebla, principalmente la ruta a Los Ángeles y eventualmente, a Nueva York, con lo que el estado podría recuperar presencia aérea.
“Todos estos proyectos son parte de un sistema integral de comunicación que va a mejorar el servicio a la población”.
Las vías de Ferrosur y el tren México–Puebla–Veracruz
El gobierno federal proyecta habilitar el tren de pasajeros México–Puebla–Veracruz sobre una ruta ya existente, sin necesidad de construir nuevas vías férreas. Se trata del antiguo trazo utilizado por el “Tren Jarocho”, que conecta la capital del país con el puerto de Veracruz, atravesando el estado de Puebla.
Actualmente, esta línea está concesionada principalmente a Ferrosur, empresa del sector ferroviario propiedad de Germán Larrea, a través de Grupo México Transportes.
Ferrosur opera más de 2 mil 600 kilómetros de vía, incluyendo el corredor que enlaza Veracruz, Puebla y Oaxaca, además, su infraestructura fue originalmente destinada al transporte de pasajeros, aunque desde hace más de dos décadas se utiliza exclusivamente para carga.
Tras la privatización del sistema ferroviario en los años noventa, Ferrosur fue constituida con la participación de Grupo Tribasa, Inbursa y Grupo Carso, empresas vinculadas al empresario Carlos Slim. Sin embargo, en 2005, Grupo México adquirió el 100 por ciento de Ferrosur en una transacción valuada en más de 300 millones de dólares.
Como parte del acuerdo, Slim mantuvo una participación minoritaria –de entre el 17 y el 25 por ciento– en la entonces filial ferroviaria de Grupo México, llamada Infraestructura y Transportes México (ITM).
Posteriormente, en 2011, un tribunal autorizó la fusión de Ferrosur con Ferromex, quedando ambas bajo la estructura de Grupo México Transportes, por lo que actualmente Slim conserva una participación accionaria menor, pero sin control operativo.
En diciembre de 2023, el gobierno federal emitió un decreto que declara prioritario al servicio de trenes de pasajeros, incluyendo la ruta México–Puebla–Veracruz. Ahí se establece que las empresas concesionarias de carga serán las primeras en ser invitadas a presentar propuestas para operar servicios de pasajeros sobre sus vías existentes.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que se analizan dos trazos ferroviarios ya existentes para este proyecto y que se elegirá el más viable sin necesidad de expropiaciones ni apertura de nuevas rutas.
El proyecto contempla una inversión superior a 100 mil millones de pesos y su construcción iniciará en 2026, con una posible entrada en operación hacia 2028, además, se espera que genere más de 10 mil empleos directos e indirectos.
La ruta tendrá una extensión estimada de 560 a 680 kilómetros y funcionará como un sistema mixto para carga y pasajeros. También se proyectan hasta 11 estaciones, entre ellas: el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), Calpulalpan, Puebla capital, Amozoc, Córdoba y Veracruz, además de otras intermedias.
En paralelo, como parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, el gobierno federal inició la recuperación de tramos ferroviarios estratégicos. En 2023, la Secretaría de Marina tomó control operativo de ciertos tramos en Veracruz que estaban concesionados a Ferrosur.
Tras una negociación con Grupo México, se acordó una extensión de la concesión hasta 2056, bajo un nuevo esquema que permitirá al Estado mantener derechos de operación sobre rutas prioritarias sin afectar el uso que Ferrosur mantiene para transporte de carga.
