El combate al huachicol en Puebla asestó un nuevo golpe, luego de que un operativo coordinado entre autoridades federales y estatales el pasado 12 de diciembre permitió el aseguramiento de 30 pipas y la recuperación de 82 mil 735 litros de combustible robado en el municipio de Tepeaca. En lo que va de la administración de Alejandro Armenta, ya han sido recuperados 2.7 millones de litros de hidrocarburo.
El titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, reveló que el último operativo se desplegó en inmediaciones del gasoducto Tula–Guadalajara, uno de los corredores más golpeados por este delito, y se convirtió en el más reciente golpe dentro de la estrategia de seguridad.
Informó que este aseguramiento se sumó a una serie de operativos ejecutados durante el primer año de la administración, entre ellos el ocurrido en el predio La encrucijada, implementada en febrero en el municipio de Esperanza, donde fueron recuperados siete tractocamiones, 16 autotanques y 16 tanques verticales.
Explicó que en ese operativo también decomisaron un tanque artesanal de 5 mil litros de diésel, tres contenedores de mil litros de gasolina cada uno, así como una bomba despachadora.
En tanto, en el más reciente operativo de diciembre, dio cuenta de la recuperación de 82 mil 735 litros de hidrocarburo, 25 vehículos cisterna, así como el aseguramiento de dos inmuebles y distintas herramientas para habilitar tomas clandestinas.
El saldo ya es contundente: más de 2.7 millones de litros de combustible recuperado, 281 tomas clandestinas inhabilitadas, 162 personas detenidas por este ilícito y 377 vehículos recuperados en lo que va de la administración. A esto se suma que sólo en el mes de diciembre, el Gobierno de Puebla localizó e inhabilitó 13 tomas clandestinas.
PSI, El Toñín, red de huachicol
Más allá de las cifras, el gobernador Alejandro Armenta Mier colocó el tema en un plano más profundo, al recordar que Puebla no se convirtió en un estado huachicolero por casualidad, sino por años de permisividad y complicidad desde distintos niveles de gobierno.
“¿Qué hay detrás de todo esto? detrás de todo esto hay secuestro, hay extorsión, hay sangre, hay grupos delictivos, hay complicidades municipales, había complicidades estatales. Detrás de esto había cadenas de corrupción, dejar hacer, dejar pasar. ¿Por qué Puebla se convirtió en un estado huachicolero? porque el gobernante lo permitió, así gobernaba el PAN y el viejo régimen en Puebla”, sentenció.
Armenta cuestionó abiertamente por qué, en gobiernos anteriores, nunca se pidió apoyo a Pemex ni se actuó contra quienes protegían a los huachicoleros mientras robaban el combustible.
Sin mencionarlos directamente, hizo una clara alusión a personajes y estructuras políticas ligadas históricamente al huachicol en la región del “Triángulo Rojo”, entre ellas al grupo de Antonio Valente Martínez El Toñín y al entramado político que durante años se le vinculó, particularmente desde el PSI.
El mandatario recordó el costo humano de enfrentar este delito: elementos de la Guardia Nacional y agentes ministeriales que perdieron la vida en operativos donde se tenía la intención de detener al presunto líder huachicolero El Toñín, así como agresiones contra personal de la Marina y casos documentados de mandos policiales que protegían a huachicoleros en plena extracción durante la administración morenovallista.
“Hay que decirlo porque luego el cinismo es descarado ¿Con qué calidad moral un dirigente de partido huachicolero se atreve a descalificar el trabajo que estamos haciendo, exponiendo la vida de elementos de la Guardia Nacional, de la Sedena, de la Marina?”, lanzó Armenta en clara alusión a El Toñín y al PSI, partido que actualmente dirige la también diputada federal priísta Nadia Navarro.
El mandatario dijo que desde su gobierno tienen “calidad moral” para hablar del combate al huachicol, y que prueba de ello es el reconocimiento que Pemex ha dado al Ejecutivo al otorgar 8 mil 500 toneladas de materiales pétreos para la rehabilitación de caminos.
