Un operativo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Tlaxcala puso fin la madrugada de este martes 7 de abril de 2026 al bloqueo que campesinos y transportistas mantenían desde el día anterior en la carretera federal México–Veracruz y la autopista Arco Norte.
La intervención ocurrió entre las 5:30 y 6:00 de la mañana, cuando elementos antimotines irrumpieron en la zona para liberar las vialidades, que permanecieron cerradas por casi 24 horas como parte de un paro nacional convocado por el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM).
Para dispersar a los manifestantes, los uniformados utilizaron gas lacrimógeno, chorros de agua y realizaron maniobras para retirar tractores y vehículos pesados que obstruían el paso, lo que permitió restablecer la circulación durante las primeras horas del día.
El bloqueo había generado afectaciones severas, con filas de hasta 13 kilómetros de automóviles y transporte de carga, en una de las principales rutas del centro del país.
El gobierno estatal, encabezado por Lorena Cuéllar, informó que el denominado “Operativo Paso Libre” se llevó a cabo tras agotar el diálogo con los inconformes y aseguró que se actuó con uso proporcional de la fuerza, sin reportar heridos de gravedad ni detenciones relevantes.
Sin embargo, manifestantes denunciaron un desalojo violento. Voceros del movimiento señalaron que hubo personas lesionadas y detenciones, acusando abuso de autoridad. En redes sociales circularon videos que muestran momentos de tensión, con nubes de gas y confrontaciones entre policías y civiles.
La protesta respondía a demandas del sector agrícola y transportista, como mejores precios para granos, mayor seguridad en carreteras y apoyos al campo.
Aunque en Tlaxcala las vías ya fueron liberadas, el paro continúa en otras entidades del país, en medio de un clima de inconformidad que mantiene presión sobre autoridades federales y estatales.
