Adidas México se presentó en Villa Hidalgo Yalálag, Oaxaca, para ofrecer una disculpa pública por haber tomado sin autorización el diseño de los huaraches yalaltecos en su modelo “Oaxaca Slip-On”. El acto, celebrado en un campo deportivo, estuvo acompañado por música de banda local y traducción simultánea al zapoteco. La comunidad exigió reparación del daño, reconocimiento cultural y garantías de no repetición.
Karen González, directora de Legal y Cumplimiento de Adidas México, señaló que la compañía establecerá un diálogo “basado en el respeto, la escucha y el reconocimiento de su herencia cultural”. El alcalde Eric Fabián agradeció la presencia de la firma alemana y recordó que Yalálag vive de sus artesanías, por lo que cualquier apropiación indebida impacta directamente en su economía y dignidad.
El secretario de Culturas y Artes de Oaxaca, Flavio Sosa, sostuvo que este hecho marca un precedente en la defensa del patrimonio de los pueblos originarios. Aunque Adidas argumentó que el modelo no llegó a comercializarse y fue presentado solo en un concierto de Bad Bunny, reconoció la existencia de un plan de producción de mil 600 pares, con al menos 160 previstos para México.
La comunidad respondió con una demostración cultural que incluyó danzas y artesanías, reafirmando el valor de sus tradiciones. El acto fue seguido por una mesa de diálogo entre la empresa, autoridades estatales y federales, con el objetivo de definir una compensación justa.
En los últimos años, firmas globales como Shein, Louis Vuitton, Carolina Herrera, Inditex y Patowl han enfrentado acusaciones similares por apropiarse de diseños indígenas mexicanos sin autorización. La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el hecho y adelantó que su administración buscará mecanismos legales para proteger a las comunidades.
El caso de Yalálag abre la posibilidad de establecer protocolos que obliguen a empresas internacionales a reconocer, retribuir y respetar el patrimonio cultural de los pueblos originarios de México.
