Adán Augusto López Hernández, coordinador de Morena en el Senado de la República, negó categóricamente cualquier vínculo con grupos criminales y aseguró que está dispuesto a comparecer ante cualquier autoridad si así se le requiere. En respuesta a señalamientos emitidos por legisladores de oposición, el también presidente de la Junta de Coordinación Política descartó escudarse en el fuero y calificó las acusaciones como parte de una campaña de calumnias.
El intercambio tuvo lugar durante una sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, en la que la senadora panista Lilly Téllez presentó un punto de acuerdo para exigir su separación del cargo. Téllez acusó al legislador morenista de representar a la “narcopolítica en el poder” y de mantener una presunta relación con Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, señalado en medios como posible líder de “La Barredora”, un grupo delictivo que opera en la región.
En respuesta, Adán Augusto fue enfático: “No me asusta que algún ciudadano o alguna ciudadana o que producto de una investigación yo tenga que comparecer ante una autoridad. La rendición de cuentas siempre ha sido una constante en mi vida. A mí sus tiznaderas me tienen sin cuidado”, dijo, al tiempo que defendió su trayectoria como gobernador de Tabasco y aseguró que nunca tuvo indicios de que su entonces secretario de seguridad estuviera implicado en delitos.
El legislador de Morena justificó la designación de Bermúdez Requena en diciembre de 2019 como una respuesta a una crisis de seguridad. Aseguró que los indicadores delictivos en la entidad mejoraron sustancialmente durante su gestión: “Recibimos Tabasco con 508 homicidios dolosos al año y lo entregamos con 252; secuestros bajaron de 103 a 13; extorsiones de 331 a 55; y robos de vehículos de más de 4 mil a menos de 700”.
La intervención de Téllez fue respaldada por el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, quien sostuvo que Adán Augusto encabezó un gobierno protector del crimen organizado. “Yo no estoy acusado de tener vínculos con el crimen organizado. Jamás tuve un solo funcionario que estuviera vinculado con el crimen”, señaló, al tiempo que se deslindó de las acusaciones que pesan en su contra. “A ustedes los protege Sheinbaum, a mí me persiguió el gobierno”, expresó.
En respuesta, López Hernández acusó a la oposición de recurrir a mentiras por desesperación: “La frustración de una oposición que no acaba de entender qué significa el ‘va para largo’ de la Cuarta Transformación los lleva a mentir con contumacia”, dijo. También negó tener miedo a cualquier investigación y reafirmó su disposición a presentarse ante las autoridades.
Durante el intercambio, también intervino el diputado morenista Alfonso Ramírez Cuéllar, quien pidió retomar el proceso de desafuero contra Alejandro Moreno por presuntos actos de corrupción. “No puede haber perdón absolutamente para nadie. Cualquiera que robe debe ser castigado”, puntualizó.
El punto de acuerdo del PAN para solicitar la licencia de Adán Augusto fue finalmente rechazado. El debate dejó al descubierto no solo el encono entre bancadas, sino también la carga simbólica de la disputa política que atraviesa el Congreso de la Unión.
