El gobernador Alejandro Armenta confirmó que su administración analiza la viabilidad de un tren ligero que conectaría a la zona metropolitana de Puebla con los municipios de Cholula, Atlixco e Izúcar de Matamoros, como parte de su Plan Estatal de Desarrollo.
En entrevista, el mandatario estatal explicó que se trata de un proyecto para transporte de pasajeros y carga, con potencial turístico, que se financiaría con recursos generados del combate a la corrupción. “No será una carga al erario como ocurrió con el tren turístico Puebla-Cholula”, afirmó.
Armenta señaló que están recibiendo asesoría del director nacional de Tranvía, Jorge Moscoso, quien ha considerado viable la propuesta, particularmente por la saturación vial en la caseta a Atlixco. También indicó que el tren se conectaría con la red carretera hacia Morelos, Oaxaca y Guerrero, y podría servir como vía alterna a la Ciudad de México.
🙋🏻♂️🚄#Entérate | El gobernador Alejandro Armenta Mier reveló que se prevé para el 2026 el desarrollo de un tren ligero que conectará con Cholula, Atlixco e Izúcar de Matamoros, que serviría para el traslado de pasajeros y principalmente mercancía#diariocambio #Puebla… pic.twitter.com/HdWo9S9c0y
— Diario Cambio (@Diario_Cambio) May 11, 2025
El proyecto arrancaría en 2026, una vez que concluyan los estudios técnicos. Armenta adelantó que se aprovecharían las vías existentes, incluyendo el tramo que usaba el tren turístico cancelado en 2022, y se buscará que la empresa a cargo —nacional o internacional— cuente con proveeduría local.
«Queremos un sistema funcional, no prototipos costosos ni un mantenimiento como el del Teleférico», enfatizó.
El gobernador también reiteró su respaldo al proyecto federal del tren ligero Ciudad de México–Puebla–Veracruz, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con miras a iniciar operaciones en 2027.
Cabe recordar que el tren turístico Puebla-Cholula fue cancelado durante el gobierno de Miguel Barbosa, al ser considerado inviable económicamente. El proyecto, que costó más de mil 100 millones de pesos, generaba un gasto de hasta mil 500 pesos por pasajero transportado. Finalmente, sus vagones fueron vendidos a la Secretaría de Marina para ser utilizados en el Tren Transístmico.
