El humo blanco se elevó sobre la Plaza de San Pedro a las 17:46 horas del 8 de mayo. Miles de fieles se agolparon frente al balcón central del Vaticano. El murmullo se volvió aplauso y luego silencio. La cortina se abrió y la voz del cardenal protodiácono se impuso: “Habemus papam”. Pero el nombre que pronunció a continuación no era el que muchos esperaban. Ni Zuppi, ni Tagle, ni Erdö. El nuevo pontífice era el estadounidense Robert Francis Prevost, quien tomó el nombre de León XIV.
En una sorpresiva votación que ocurrió durante la cuarta ronda del cónclave se confirmaba la continuidad del camino reformista y pastoral trazado por Francisco. Prevost fue nombrado cardenal por el Papa anterior en 2023, al mismo tiempo que recibió el encargo de encabezar el Dicasterio para los Obispos, una de las posiciones más influyentes dentro de la estructura del Vaticano. Desde esa oficina, tuvo bajo su responsabilidad la nominación de obispos en todo el mundo, un encargo que lo ubicó en el centro del poder eclesiástico.
El ascenso de Prevost no sólo consolidó una corriente ideológica en el Vaticano. También dejó fuera de la contienda a los favoritos mencionados desde semanas antes del cónclave. En la antesala de la votación, varios medios internacionales, entre ellos el New York Times, señalaban que el perfil bajo y la lealtad al proyecto de Francisco hacían de Prevost un posible “finalista”, en virtud de sus características: un organizador discreto, un pastor de periferia, un leal al proyecto de reforma eclesial que impulsó Francisco durante más de una década.

En un programa especial conducido por Bernardo Barranco para el Sistema Mexiquense de Medios Públicos, diversos analistas ofrecieron su visión sobre el nuevo pontífice. El profesor Stefano Cecchanti, académico y exdiputado italiano, destacó el simbolismo del nombre León XIV.
Recordó que León XIII introdujo avances clave en la doctrina social con la encíclica «Rerum Novarum», como permitir asociaciones de obreros no exclusivamente católicas. También abrió el catolicismo al pluralismo político, al sugerir que los fieles no debían estar atados a la monarquía.
Cecchanti interpretó la elección de un pontífice estadounidense como un gesto diplomático. Apuntó que el nuevo Papa podría suavizar la relación entre la Iglesia y el entorno político de Estados Unidos, especialmente frente a sectores conservadores cercanos a Donald Trump. Subrayó que Prevost ya había criticado públicamente al vicepresidente Vance, lo que confirma una visión distinta a la de la administración republicana.

El nuevo Papa se enfrenta al desafío de guiar una Iglesia poderosa en Estados Unidos, donde existen tensiones con sectores episcopales que se opusieron a las políticas migratorias de Francisco. La esperanza, según Cecchanti, es que Prevost logre alinear a la jerarquía norteamericana con las enseñanzas sociales de la Iglesia.
Desde Argentina, el periodista Washington Uranga remarcó que, a pesar del origen estadounidense del nuevo Papa, su espíritu está profundamente marcado por la experiencia latinoamericana. «Eligieron otra vez a la Iglesia de América Latina», dijo, al considerar que el legado de Francisco continuará. Destacó que el uso del español por parte de León XIV en su primer discurso es un gesto simbólico de cercanía.
La prensa internacional también ha reaccionado. El presidente estadounidense, Donald Trump, consideró el nombramiento «un gran honor» para su país. En cambio, el enfoque de León XIV, según especialistas, no se limitará a las fronteras nacionales. En su mensaje inaugural, evitó mencionar a Estados Unidos y destacó su vínculo con Perú.
Roberto Blancarte, investigador y analista del fenómeno religioso, consideró que la elección de León XIV representa una síntesis entre la identidad norteamericana y la experiencia latinoamericana. Subrayó que su trayectoria en Perú le otorga una sensibilidad pastoral poco común en la jerarquía eclesiástica de Estados Unidos.
El peso de las designaciones de Francisco
El cónclave comenzó el 7 de mayo con 133 cardenales electores. El peso de las designaciones de Francisco fue determinante: más de 70 por ciento de los participantes habían sido nombrados por él, lo cual favoreció una elección alineada con su visión de Iglesia.
✝️ “Con humildad y fe, asumo este llamado como León XIV”, primeras palabras de Robert Prevost, nuevo Papa de la Iglesia Católica. Un mensaje de esperanza para el mundo. 🕊️ #LeónXIV #IglesiaCatólica #Papa #Pope #Vaticano pic.twitter.com/RPgQGNcF0E
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Las deliberaciones dentro de la Capilla Sixtina no fueron sencillas. Según fuentes internas, la primera votación fue dispersa. La segunda tampoco arrojó una mayoría clara. Fue en la tercera cuando emergió una tendencia innegable hacia el cardenal estadounidense. En la cuarta, el consenso se cerró: Prevost era papa.
Ese consenso reflejaba más que una coyuntura. Era la consecuencia directa de un proceso largo y estratégico. Francisco, desde el inicio de su pontificado en 2013, trabajó meticulosamente para transformar el cuerpo electoral del cónclave.
Ninguno de los nombres más mencionados en las quinielas –incluyendo al italiano Matteo Zuppi, al filipino Luis Antonio Tagle y al húngaro Peter Erdö– logró el consenso necesario. Todos ellos representaban distintas sensibilidades dentro del colegio cardenalicio, pero ninguno fue capaz de superar la fractura entre los bloques más conservadores y los progresistas. La elección de Prevost confirmó el antiguo adagio del cónclave: “quien entra como papa, sale como cardenal”.

Misionero agustino con corazón en el Perú
Prevost se destacó por su trabajo pastoral en América Latina. Pasó décadas como misionero en Perú, donde fungió como obispo de Chiclayo. El misionero agustino, trabajó durante dos décadas en el país sudamericano, donde se ganó el respeto de las comunidades más humildes. Fue obispo, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y más tarde miembro clave en la curia romana. Presidió la Comisión Pontificia para América Latina, lo que le otorgó amplio reconocimiento entre los cardenales del continente. Además, mantuvo una cercana colaboración con Francisco, especialmente en la selección de obispos que respondieran a criterios de cercanía con las comunidades, compromiso social y apertura pastoral.
En su primera aparición como León XIV, el nuevo papa pronunció unas palabras en español, recordando su cercanía con América Latina. Dedicó parte de su mensaje a las comunidades excluidas, a las periferias geográficas y existenciales, y reafirmó el camino de sinodalidad propuesto por Francisco.
🔔 ¡Histórico! Robert Prevost es el nuevo Papa, León XIV, el 267º en la historia de la Iglesia Católica. Su elección abre una nueva era para el catolicismo. ✝️ #PapaLeónXIV #IglesiaCatólica pic.twitter.com/ohGGVRoLnm
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La prensa internacional destacó la serenidad y humildad de su presentación. Algunos medios consideraron que su elección marca el inicio de una etapa de consolidación de los cambios introducidos por su antecesor, más que una ruptura o giro doctrinal.
Línea progresista en El Vaticano
La línea progresista, definida por Francisco durante más de una década, buscó descentralizar el poder, impulsar una Iglesia sinodal y fortalecer la opción por los pobres. La continuidad de esta línea, bajo el liderazgo de León XIV, no es menor. Representa la institucionalización de una visión de Iglesia más pastoral que doctrinal, más abierta que jurídica, más cercana que jerárquica.
Prevost será también el primer papa estadounidense en la historia de la Iglesia. Su elección se alinea con el rompimiento del patrón eurocéntrico que había sido cuestionado desde hace décadas. Al tener raíces culturales en Norteamérica y un extenso historial en América del Sur, su figura simboliza la globalidad católica contemporánea.
😢 Emotivo momento en San Pedro: el recuerdo del Papa Francisco resuena mientras Robert Prevost es nombrado León XIV, el 267º Papa. Un día histórico para la Iglesia Católica. 🕊️ #Vaticano #LeónXIV pic.twitter.com/2V5TXcJU8C
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En las redes sociales, la elección generó un fuerte debate entre sectores conservadores y progresistas del catolicismo. Mientras algunos sectores más tradicionales expresaron dudas sobre la continuidad de reformas que consideran excesivas, otros celebraron la elección como una oportunidad para profundizar el proceso de transformación eclesial.

El New York Times analizó el perfil del nuevo papa como el de un “organizador silencioso”, eficaz, sin protagonismos, y con alta capacidad de generar consensos. La nota destacó su carácter reservado, su apego al trabajo territorial y su vocación de escucha, aspectos que lo distanciaban del estilo más político de otros contendientes.
Con la elección de León XIV, la Iglesia Católica entra en una nueva etapa. No se trata de un cambio de rumbo, sino de una continuidad estructural de la reforma impulsada por Francisco. El futuro pontífice hereda una Iglesia tensionada entre corrientes internas, marcada por la polarización doctrinal y los desafíos sociales globales. Su papel será el de articular, integrar y liderar sin romper.
Pronto se tendrán definiciones
El cónclave de 2025 quedará marcado por su rapidez: sólo cuatro votaciones. En comparación, Francisco necesitó cinco, Benedicto XVI también cuatro, Juan Pablo II requirió ocho. La velocidad reflejó no una urgencia, sino un acuerdo tácito: había un nombre con respaldo amplio, había una dirección clara.
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Durante las próximas semanas, se espera que nombre a sus principales colaboradores, un paso clave para entender si profundizará el modelo reformista o moderará su aplicación. También deberá enfrentar temas como el papel de la mujer en la Iglesia, la transparencia financiera, la respuesta a los abusos sexuales y la relación con otras confesiones religiosas.
En el contexto geopolítico, su elección ha sido leída como una señal de que la Iglesia busca ser un actor pacificador. En su discurso inaugural, León XIV pidió rezar por la paz en Medio Oriente, África y América Latina. No hizo mención directa a conflictos puntuales, pero su tono dejó claro que priorizará el diálogo y la mediación.
A medida que se consolide su pontificado, quedará por verse si será recordado como el papa de la continuidad o como un reformador silencioso. Por ahora, su elección representa la culminación de una estrategia delineada por Francisco desde sus primeros días como pontífice: transformar la Iglesia desde adentro, con decisiones estructurales, sin rupturas estridentes pero con profundidad pastoral.
🌎 León XIV, Robert Prevost, nuevo Papa, celebra sus raíces latinoamericanas con un emotivo mensaje en español. Un líder que une al mundo católico. ✝️ #LeónXIV #IglesiaCatólica #Latinoamérica pic.twitter.com/BY6FEQgAzH
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En la Plaza de San Pedro, mientras se apagaban las luces, una mujer peruana gritó desde la multitud: “¡Ese es mi obispo!”. La frase no llegó al micrófono, pero sí quedó grabada en los que la oyeron. Tal vez sin saberlo, sintetizó el espíritu de un pontificado que apenas comienza.
