El Gobierno de Ciudad de México activó un operativo especial de seguridad en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro y otros medios de transporte público, ante las denuncias de personas que aseguran haber sido lesionadas con objetos punzocortantes, conocidas popularmente como “pinchazos”.
Durante una conferencia, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, explicó que los casos detectados no han puesto en riesgo la vida de las víctimas ni han derivado en secuestros o agresiones sexuales. Llamó a la población a conservar la calma y a reportar cualquier incidente que comprometa su integridad física.
Para contener estas agresiones, más de cinco mil 800 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) reforzarán su presencia en andenes del Metro. También se desplegarán 200 agentes de los grupos Zorros y Panteras, quienes operarán encubiertos dentro de los vagones, además de binomios caninos, controles de acceso y revisiones aleatorias.
Este operativo se ampliará a las inmediaciones de las estaciones, como parte de un circuito de vigilancia integral para proteger a quienes se desplazan por la ciudad.
El titular de la SSC, Pablo Vázquez Camacho, informó que han ocurrido tres detenciones relacionadas con estas denuncias. En dos casos, las personas fueron liberadas por falta de pruebas y en el tercero, el detenido fue vinculado a proceso por el delito de robo agravado.
La Fiscalía General de Justicia de CDMX ha recibido hasta ahora 41 denuncias de agresiones por punciones: 33 ocurrieron en el Metro, cuatro en el Metrobús, tres en vía pública y una en el Pumabús, que opera en la Universidad Nacional Autónoma de México.
De estos 41 casos, en 15 se comprobó la presencia de heridas punzantes en la piel de las personas afectadas. Según los exámenes toxicológicos preliminares, en cuatro de ellos se identificaron sustancias estupefacientes.
La fiscal general, Bertha Alcalde Luján, indicó que hasta el momento no se ha identificado un patrón común en la forma de cometer estas agresiones, lo cual dificulta establecer un modus operandi claro.
El protocolo de atención de la SSC establece que ante cualquier anomalía, la persona afectada debe recibir atención inmediata dentro del Metro. Se le realiza una entrevista para identificar síntomas, ubicación de la posible lesión y hábitos recientes.
Después, personal del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) lleva a cabo una valoración prehospitalaria. Si la persona lo permite, se le traslada a un hospital especializado en toxicología en la Alcaldía Venustiano Carranza o a otras unidades médicas, según el caso.
Las pruebas toxicológicas se realizan tanto en hospitales de la Secretaría de Salud como en el Instituto de Ciencias Forenses (INCIFO) para acelerar los resultados. Estas medidas no indican necesariamente gravedad, sino que buscan rapidez y precisión.
Finalmente, Pablo Vázquez aseguró que todos los casos se atienden conforme al protocolo establecido, con acompañamiento médico y legal para las personas afectadas.
Las autoridades reiteraron que las medidas de seguridad buscan generar condiciones de confianza y protección en los espacios públicos, especialmente en los sistemas de transporte que cada día movilizan a millones de personas.
